En EEUU la televisión generalista, dominada por la ABC, alcanza sus mejores cuotas de pantalla entorno al 14%. En nuestro país, TVE1, la mejor situada, alcanza un share de alrededor del 24,5%. Pero esto es sólo el presente, el futuro parece vislumbrarse de otro modo.
La televisión digital acabará por transformarse en la plataforma más importante de suministro de contenidos de uso doméstico. El entorno empresarial es más complejo y define necesidades distintas, pero presumiblemente también estará dominado por la televisión digital.
El apagón analógico
Los estudios especializados que circulan entre las compañías de televisión definen un concepto nuevo que es el apagón analógico, es decir, la fecha de desaparición de las transmisiones analógicas. Este punto de inflexión supondrá la muerte de un sistema que ha acompañado a la televisión desde sus inicios.
Corporación Multimedia, empresa especializada en estudios e investigación del medio televisivo, considera que la transmisión analógica de televisión hace ya tiempo que cruzó su punto de inflexión y considera que hasta su desaparición, la televisión analógica seguirá un proceso descendente imparable.
Según la misma consultora, en la actualidad el 85% de la audiencia sigue la programación de las televisiones generalistas, pero en el año 2009 este porcentaje será sólo de un 50%. Así pues, las operadoras de televisión digital por satélite están sumergidas en un canal creciente de audiencia.
Son muchos los factores que se conjugan a su favor. Por una parte, su mayor experiencia y su mayor adaptabilidad a las nuevas circunstancias y mercados. Las operadoras digitales son capaces de asumir los cambios y las frecuentes innovaciones tecnológicas con mayor celeridad que las operadoras clásicas. Por otra parte, el desarrollo de infraestructuras penaliza notablemente a las operadoras de cable o a las operadoras clásicas.