E-learning es sinónimo de formación completamente a distancia en la que los alumnos pueden acceder a los contenidos, tareas y también establecer el necesario contacto con los tutores a través de las plataformas tecnológicas. Y es que puesto que el tiempo no sobra hoy en día esta modalidad de enseñanza va ganando protagonismo a nivel mundial, en gran medida por la reducción de los tiempos de aprendizaje que ofrece. Una reducción que, en algunas soluciones de e-learning, puede ser de entre el 40 y el 60%.
¿Más ventajas? Disponer de acceso instantáneo a recursos de texto, gráficos, vídeos e incluso programas de animaciones. Todo ello de manera ilimitada y pudiéndolo compartir con el resto de estudiantes en línea ya sea a través del correo electrónico o de foros o chats. De este modo, los alumnos del mismo curso pueden comunicarse y compartir información, por ejemplo.
Sí al e-learning
Madrileños, catalanes y andaluces son los españoles que más apuestan por la formación online, según el Estudio General de Internet presentado en la última edición del SIMO. En concreto, los madrileños son los internautas que más contratan cursos por Internet (19,54%), seguidos de los catalanes (15,69%) y los andaluces (14,71%), mientras que en el lado contrario se sitúan navarros y riojanos, que no llegan al 1%.
Sobre el perfil de los alumnos a distancia, partiendo de una muestra de 3.433 encuestados el Estudio General de Internet apunta que en un 63,79% son hombres sobretodo entre los 21 y los 45 años, mientras que el 16,02% de estos usuarios dice tener unos ingresos entre 1.400 y 2.374 euros mensuales. Asimismo, la mayoría de los internautas que apuestan por el e-learning valoran positivamente la formación recibida, con un 54,7% que confiesa estar bastante satisfecho y un 14,5% muy satisfecho.
Por su parte, las empresas consiguen a través del e-learning una mayor flexibilidad a la hora de organizar las acciones de formación de sus empleados, al no ser necesario buscar un local u hotel para hacer el curso o contratar al profesorado. También supone un importante avance que cada profesional pueda formarse en el horario que más le convenga según el tiempo del que disponga y los objetivos fijados para él.
Pensando en el futuro, y como se ha demostrado ya en algunas pruebas piloto, el valor añadido del e-learning abarcará nuevas modalidades. Por ejemplo, la institución austríaca Die Berater ha encabezado un proyecto de formación a distancia para pacientes adultos hospitalizados durante largos periodos de tiempo y de seis países europeos diferentes. En España, participaron en el proyecto la Universidad de Santiago de Compostela y el área de e-learning del Centro de Supercomputación de Galicia, así como la Unidad de Lesionados Medulares del Complejo Hospitalario Universitario de La Coruña.