Con la llegada del verano es necesario extremar las precauciones frente a las picaduras de los mosquitos, especialmente del mosquito negro.
¿Qué es?
Es un mosquito con una coloración característica, puesto que el cuerpo del adulto es negro pero decorado con rayas transversales de color blanco brillante, por eso se le denomina "mosquito tigre" o "tigre asiático". Su medida oscila entre los 2 y los 10 mm.
¿Dónde se desarrolla?
Su hábitat larvario original son agujeros llenos de agua en el interior de troncos de árboles de las selvas del sudeste asiático, pero se adapta muy bien a cualquier cavidad natural, así como a recipientes artificiales: bidones, lavaderos, platos de tiestos, etc.
¿Qué hace?
Es activo sobre todo de día y se concentra principalmente en el exterior de las casas. Tiene preferencia por áreas sombrías y el radio de vuelo y de acción es relativamente corto (unos 400 metros del lugar de cría).
La picadura del mosquito tigre no tiene ninguna característica que la diferencie de las picaduras de otros mosquitos. A diferencia de los mosquitos autóctonos, pica principalmente de día y produce gran número de picaduras. Aún así, no supone un riesgo para la salud, puesto que ni en España ni en Europa no se ha detectado que haya actuado como vector de ninguna enfermedad.
¿Qué podemos hacer por evitarlo?
Hay medidas preventivas que pueden ayudar a evitar la proliferación de los mosquitos que habitan en la ciudad como son la eliminación del máximo número de lugares de acumulación de agua:
- Vaciar dos veces por semana los recipientes de exterior que puedan acumular agua: juguetes, ceniceros, jarras, cubos, piscinas de plástico, etc.
- Vaciar dos golpes por semana o tapar con tela mosquitera espesa los lavaderos y las balsas pequeñas.
- Sacar los platos de bajo los tiestos, si no es posible, vaciarlos cuando el agua se acumule.
- Cambiar el agua semanalmente en las plantas que viven en agua.
- Mantener cubiertas las piscinas mientras no se utilizan.
- Cambiar el agua de los animales domésticos con asiduidad.
- Asegurar que pozos, cisternas, tanques o barriles de agua estén debidamente cubiertos.
- Tapar los agujeros de troncos y ramas llenándolos con arena.
- Evitar acumulaciones de agua en zonas de drenaje o desagües.
- Evitar los agujeros y las depresiones del terreno dónde se pueda acumular agua.
- Eliminar la presencia continuada de objetos que en general puedan acumular agua de lluvia.