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¿Cómo creo mi propia empresa?

Cada vez son más las mujeres emprendedoras que deciden sacar adelante un proyecto empresarial o consolidarlo.

MARTA OLIVÉ / MUJERACTUAL
Mujer
Antes de poner en marcha la empresa otros aspectos a valorar serán los relativos al marketing y los medios técnicos de los que se dispondrán.
Se trata de mujeres dinámicas, luchadoras, independientes, optimistas, enérgicas y líderes que en un momento u otro de su vida han decidido tomar las riendas de una actividad económica. Una actividad que responderá a una oportunidad de mercado y que deberá ir siempre acompañada de un plan de negocio, que se convertirá en la auténtica tarjeta de presentación de la empresaria ante posibles colaboradores, entidades bancarias, inversores, Administraciones...

¿Qué debe incluir un plan de negocio? En primer lugar la descripción de la empresa y del producto o servicio que va a realizar, incluyendo -si se posee- la patente o marca y la localización del negocio. Asimismo, será imprescindible realizar un estudio de mercado para demostrar que existe una oportunidad de negocio y que debe contemplar toda la normativa legal aplicable a la actividad que va a desarrollar la empresa.

Antes de poner en marcha la empresa otros aspectos a valorar serán los relativos al marketing (cobertura del mercado, posibles clientes, establecer la política de publicidad...) y los medios técnicos de los que se dispondrán, así como del equipo de profesionales. En cuanto a los temas legales, si bien la figura de la empresaria individual es la forma jurídica más habitual para las emprendedoras, también se puede optar por crear una sociedad civil, un contrato en el que dos o más personas ponen capital en común y reparten entre sí las ganancias que se consigan. Por su parte, la sociedad limitada exige un capital mínimo de 3.005,06 euros dividido en participaciones iguales e indivisibles, mientras que la denominada sociedad limitada nueva empresa es una sociedad de carácter mercantil formada por un número máximo de 5 socios y con un capital social entre 3.012 y 120.202 euros.

Las mujeres menores de 35 que inicien una actividad como autónomas se benefician de una cuota fija de aproximadamente 51 euros por beneficiario.
Otras opciones son la sociedad laboral, que son aquellas sociedades -anónimas o de responsabilidad limitada- en las que la mayoría del capital social es propiedad de trabajadores, así como la cooperativa, que asocia a personas en régimen de libre adhesión y baja voluntaria para realizar actividades económicas de interés común.

Ayudas para emprender
Desde enero de 2005, los jóvenes de hasta 30 años y las mujeres menores de 35 que inicien una actividad como autónomos se benefician de una cuota fija de aproximadamente 51 euros por beneficiario y mes durante los primeros 24 meses de actividad. Esta medida también se aplicará para cuando constituyan o se incorporen como socios trabajadores en una cooperativa de trabajo asociado que cotice al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos. ¿El objetivo? Fomentar el autoempleo, reduciendo los costes por cotizaciones a la Seguridad Social independientemente de la base por la que se cotice.

En paralelo, y concientes del potencial de la mujer como generadora de nuevas iniciativas empresariales, las universidades como la de Santiago de Compostela impulsan programas para apoyar a las emprendedoras que están estudiando. Fruto de esta labor ha nacido la denominada Red Woman Emprende, un foro de encuentro a nivel nacional que tienen como objetivo potenciar la participación de la mujer en el emprendimiento universitario español y europeo.