Los platos refrigerados volverán a ser en 2008 el sector más dinámico e innovador de la industria alimentaria. |
Los platos refrigerados volverán a ser en 2008 el sector más dinámico e innovador de la industria alimentaria, un sector que se consolida con crecimientos en ventas superiores al 12%. Pero no sólo evolucionan los consumidores sino que también lo hacen todos estos productos para adaptarse a los nuevos hábitos de consumo. De este modo, y a partir de nuevos sabores y texturas, las principales marcas de platos refrigerados apuestan por aportar soluciones culinarias saludables con el mismo sabor de las recetas hechas en casa.
En paralelo a su crecimiento, el sector apuesta por la innovación como valor añadido. Por ejemplo, las empresas que forman parte de la Asociación Española de Elaboradores de Platos Refrigerados, han introducido en el mercado envases transparentes o con pequeñas ventanas, que permiten ver el producto y su contenido. Asimismo, algunos envases ya disponen de sensores de tiempo para tener más datos sobre la vida útil del producto, o presentan la fruta y la verdura en recipientes con pequeñas perforaciones que permiten conservar la calidad de estos alimentos. En todo caso, se trata de generar una mayor confianza en el consumidor con platos y productos que sean más sanos al mismo tiempo que cómodos.
Pero la innovación no es el único catalizador de las ventas de platos precocinados, sino que también lo es la incorporación de recetas internacionales como las procedentes de Méjico o las clásicas italianas. Se trata de permitir a los compradores degustar otros sabores que muchas veces no se pueden preparar de forma casera.
| Un grupo importante de consumidores busca alimentos elaborados a partir de ingredientes naturales y sin salsas ni condimentos. |
Las tendencias
Según el Instituto Nacional de Consumo, realizamos compras cada vez más espaciadas, al tiempo que aumenta la congelación doméstica. Asimismo, otra de las tendencias es que las familias optan por el plato único o por menús que requieran poca elaboración en detrimento de los que implican pasar horas en la cocina. En este aspecto, y con la actual crisis económica como principal catalizador, las pizzas y otros platos precocinados entran en los hogares españoles con más fuerza, como también lo hacen las comidas a domicilio.
En paralelo a esta tendencia, un grupo importante de consumidores busca alimentos elaborados a partir de ingredientes naturales y sin salsas ni condimentos, mientras que otros incorporan a su dieta platos precocinados ecológicos para no renunciar a su salud. Y es que las propiedades nutricionales de estos alimentos a punto de consumir o que requieren muy poco tiempo desde que se abren hasta que están preparados pasa por ser un valor muy apreciado por aquellos consumidores más concienciados con su alimentación. A ellos van dirigidos desde salteados de arroz y verduras, hasta algunas elaboraciones de pescado, conservas de legumbres, gazpachos y otras cremas envasadas.
En todo caso, y como apuntan los expertos de la nutrición, los platos precocinados deberán considerarse siempre un complemento de la alimentación y nunca su ingrediente base.