Pero no hay que darse por vencida antes de tiempo: existen soluciones que suavizan estos efectos. Los aceites corporales y las cremas de masaje aumentan la elastina de la piel y reafirman los tejidos. Los principios activos más efectivos se encuentran en la naturaleza. Por ejemplo, la cafeína, el té, el ruscus y el espino de ratón tienen efectos muy positivos sobre la circulación periférica. El aloe vera y el extracto de soja estimulan la producción de colágeno y de fibras de elastina.
Pero para obtener resultados hay que ser constante y acompañar el tratamiento con un masaje (cogiendo la zona entre pulgar e índice). El resultado es que la piel se irriga mejor y, por lo tanto, se suaviza. Una buena circulación implica también una oxigenación más activa de las células. En estas condiciones idóneas se puede aprovechar para aplicar un aceite reafirmante, a ser posible sobre la piel húmeda. El exceso se elimina con una ducha fría.
El triceps es uno de los músculos que pierde antes su firmeza. Si al mover el brazo para decir adiós nota flaccidez, ha llegado la hora de intervenir. Las pesas y la natación son las actividades que más ayudan a conservar unos brazos bonitos y torneados. También es eficaz la digitopuntura combinada con una crema reafirmante en la cara interior del brazo. Ésta consiste en presionar en una línea imaginaria entre la muñeca y el codo con cuatro dedos distanciados unos cinco centímetros, y repetir entre codo y espalda con una distancia de tres centímetros entre dos dedos. Mantener la presión unos cinco segundos.
Las estrías aparecen cuando las fibras elastinas y colágenas deben soportar un estiramiento mayor y los tejidos conjuntivos son demasiado débiles. Un buen remedio es usar crema regularmente. El karité y el aceite de soja preservan la elasticidad de los tejidos. Antes de su aplicación, conviene someter la piel a un suave peeling para que absorba mejor los principios activos.
Consejo
Realizar algún deporte o gimnasia de mantenimiento es imprescindible para conservar el cuerpo saludable y en forma. Además, aumenta la masa muscular, reduce el porcentaje de grasa corporal y favorece la circulación en los tejidos. El resultado inmediato es una mayor firmeza. Se pueden dedicar 30 minutos al día a practicar ejercicios específicos para las zonas más problemáticas (vientre, piernas, trasero). Correr, montar en bicicleta, caminar o nadar: siempre que lo practique con regularidad y constancia, cualquiera de estas actividades le reportará grandes beneficios tanto a su figura como a su circulación. Así, no sólo estará más guapa, sino que también se sentirá mucho mejor.