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Las varices... un problema estético (I)

Además de ser un problema médico importante que nos puede causar dolores y malestar en las piernas, las varices representan sobre todo en las mujeres un gran problema estético, ya que su aparición hace que las piernas pierdan gran parte de su atractivo.

GRACIA ELVIRA / MUJERACTUAL
Las varices... un problema estéticoHay muchas mujeres que viven acomplejadas por este problema y pasan su vida escondiendo las piernas tras pantalones, medias oscuras o con cosméticos que las disimulan. Hemos de tener en cuenta que se trata de una enfermedad que sufre más de un 20% de la población y esto representa un enorme problema a nivel sanitario. Su tratamiento puede ser de carácter preventivo y externo o quirúrgico en los casos más graves.

¿Por qué aparecen?
La sangre debe efectuar un sistema de bombeo mediante el cual vuelve al corazón, en ocasiones ese retorno desde los miembros inferiores no se produce correctamente, es decir, la sangre puede quedar acumulada por efecto de la gravedad en las venas de las piernas haciendo que éstas se dilaten y presenten ese aspecto azulado característico de las varices, pudiendo degenerar en lo que se llama "edema" que sería una acumulación de líquido.

Normalmente los síntomas más importantes de las varices son la sensación de tener las piernas cansadas, pesadez y dolor, hay personas que pueden experimentar calambres durante la noche. Las varices representan en la mayoría de los casos un problema importante a nivel estético, sobre todo en mujeres, que sufren complejos debidos a esta enfermedad, sin embargo estos complejos en el fondo son positivos si ayudan a que las personas que sufren de mala circulación y de aparición de pequeñas o grandes varices acudan al médico cuanto antes.

Tratamientos no quirúrgicos de las varices

  • Compresión externa
    La utilización de medias elásticas alrededor del tobillo y de la pierna contribuirá a una compresión de las venas superficiales haciendo que la sangre se mueva por otros sitios, así no tenderá a acumularse en esas venas. Las medias deben ejercer más presión en la parte de los tobillos e ir disminuyendo dicha presión a medida que subimos hacia las piernas, de esta forma ayudarán a subir a la sangre de retorno venciendo de alguna manera la gravedad. Es necesario tener más de un par de estas medias para evitar que vayan perdiendo elasticidad con su uso diario y a su vez efectividad. Siempre la utilización de estas medias debe ser por prescripción médica ya que afectan directamente a la circulación sanguínea y podrían no ser recomendadas en algunos casos.

  • Ejercicio diario
    Hay ejercicios muy recomendables, pero no todos lo son. Por ejemplo, son muy beneficiosos la natación, andar deprisa o ir en bicicleta, que practicados de una forma diaria y regular pueden ayudar a aliviar los síntomas de las varices o a parar su evolución, sin embargo no son nada aconsejables deportes que supongan levantar pesos, el tenis o el squash. Al practicar los ejercicios recomendados puede notarse una sensación de pesadez o incluso de inflamación en las piernas, entonces es conveniente parar y tumbarse durante unos minutos con las piernas en alto para favorecer el retorno de líquidos.

  • Dormir adecuadamente
    Es importante que el cuerpo esté tumbado durante unas ocho horas al día como parte del tratamiento, que ya entraría dentro del descanso nocturno, y que las piernas mientras estemos tumbados se mantengan en alto, para ello colocamos en los pies almohadas de forma que subamos unos 10 centímetros con respecto al resto del cuerpo o mucho mejor, colocar unos topes de madera en las patas delanteras de la cama para conseguir esos 10 cm. de inclinación.

Medidas preventivas

  • Totalmente prohibido utilizar prendas de vestir demasiado ajustadas, como pantalones ceñidos, faldas o cinturones apretados. Tampoco recomendables son los zapatos de tacón muy alto ya que nos impiden andar normalmente y repercute en la función normal de las piernas.
  • Hay que alejarse de las fuentes de calor ya que éstas producen una dilatación de las venas favoreciendo la aparición de varices. En verano nada de largas horas bajo el sol y en invierno debemos huir de las estufas o de cualquier elemento que nos aporte calor directo.
  • Las duchas de agua fría, a unos 20 grados pueden ayudar a prevenir la enfermedad pero para que sean más efectivas, después de tomarlas es importante tumbarse unos diez minutos con las piernas en alto.
  • Siempre intentar mantener las piernas alzadas el máximo tiempo posible, mientras descansamos o al irnos a dormir para favorecer el retorno de la circulación.
  • Procurar no llevar una vida demasiado sedentaria, andar diariamente media hora y si puede ser no sobre asfalto y con calzado de suela natural, de esta forma evitaremos un recalentamiento de los pies que en nada favorece la circulación de la sangre.

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  • Las varices... un problema estético (II)