|
|
 |
Esferodinamia: encuentro con uno mismo

(página 2/2) ... viene de
¿Cuáles son las ventajas de trabajar con la pelota?
Las pelotas nos permiten aumentar la percepción del peso y del volumen del cuerpo. Se amplia el registro de zonas articulares y musculares especialmente tensas o comprimidas y se aprende a "soltar" peso y a expandirse no sólo hacia el espacio externo, sino también hacia los espacios internos. Una vez abiertos esos "caminos", es mucho más fácil reordenar la postura, la estructura, ajustar el tono muscular y entrenar el movimiento. El trabajo sobre las pelotas permite percibir el tono muscular y aprender a regularlo. Esto, a través de un entrenamiento orientado a registrar pequeños cambios en el estado de tensión de los músculos, en relación a la superficie del balón y la descarga del peso sobre el mismo. Con las pelotas podemos realizar ejercicios de alineación y elongación de las distintas cadenas musculares cuyo acortamiento es responsable de las "malas posturas" o desviaciones con respecto al modelo "ideal" descrito en los libros de texto.
¿Qué relación existe entre la calidad de movimiento y el tono muscular?
El tono muscular es la actividad muscular de base, el estado de "reposo" de los músculos y expresa la capacidad que éstos tienen para responder o relajarse. Cada individuo posee un tono básico que comienza a desarrollarse en el útero y es modificado por la forma en que nos relacionamos física, perceptual y emocionalmente con el entorno y con la gravedad. Esto se refleja en la calidad del movimiento. Un tono bajo indica dificultades en enfrentar la fuerza gravitatoria, un tono alto indica que estamos resistiendo en exceso la atracción de la gravedad, un tono balanceado y uniforme muestra que tenemos una relación cómoda o equilibrada con la fuerza de atracción de la tierra.
¿Por qué la pelota resulta ideal para el estiramiento?
Como su apoyo es inestable, esto obliga a realizar suaves estiramientos, prolongados en el tiempo. Los que son más eficaces para la corrección que las tracciones bruscas, ya que reducen al mínimo el riesgo de lesiones. La posibilidad de mantener la tracción suave durante el mayor tiempo posible permite ir estirando paulatinamente la musculatura acortada y que ese estiramiento se mantenga luego de finalizado el ejercicio. Para optimizar el trabajo, se combinan estiramientos con empujes, de modo de realizar contracciones en alargamiento. De esta manera, se ajustan musculación y flexibilización, logrando así músculos largos pero a la vez, fuertes. En relación al espacio, los balones nos permiten trabajar el cuerpo en todos los planos espaciales de movimiento: flexión, extensión, extensiones laterales y torsiones, tanto en ejercicios de alineación y estiramiento como de entrenamiento.
Flexión y extensión: ¿dos caras de una moneda?
La flexión y la extensión fisiológicas forman parte de patrones que comienzan a desarrollarse en el útero y que se regulan mutuamente: la flexión fisiológica (incremento del tono de los músculos flexores de la parte anterior del cuerpo) se desarrolla a partir del tercer trimestre de la vida intrauterina. En el recién nacido normal, este tono es muy alto. La extensión fisiológica (incremento del tono de los extensores de la parte posterior del cuerpo) comienza a desarrollarse en el útero, pero no se completa hasta unos seis meses después del nacimiento. Un bebé que nace con poca flexión fisiológica desarrollará luego un tono extenso muy alto, por falta de tono flexor para modularlo. Un niño que se para sin haber pasado suficiente cantidad de tiempo "gateando" también desarrollará un tono extensor alto. Así, la actividad tónica de los músculos de la espalda (espinales) supera a la de los músculos profundos de la pelvis y los flexores de la columna y piernas, lo que lleva en el adulto a problemas en la alineación de la pelvis y la zona lumbar.
|
|  |
|