La abdominoplastia es un procedimiento quirúrgico que elimina el exceso de piel y tejido graso del abdomen medio y bajo, y que tensa los músculos de la pared abdominal. La abdominoplastia no es un tratamiento quirúrgico del sobrepeso. Los individuos obesos que tienen intención de perder peso deben posponer cualquier clase de cirugía del contorno corporal hasta que sean capaces de mantener su pérdida de peso.
La técnica elegida depende del tipo de paciente. Las principales combinaciones son:
- En pacientes jóvenes con buen tono cutáneo y sin diastasis de los músculos rectos (sin separación entre los músculos): liposucción abdominal.
- Paciente jóven, con buen tono cutáneo y diastasis: miniabdominoplastia más liposucción. Se refuerzan los músculos abdominales y se extirpa la grasa abdominal con liposucción.
- Si hay exceso de piel y grasa importante con separación muscular: abdominoplastia clásica.
La liposucción
La liposucción es una técnica excelente siempre que no exista una gran flaccidez cutánea. Los flancos son extremadamente agradecidos y la piel se retrae muy bien con lo que es fácil recuperar la figura a nivel de la cintura. Sin embargo, si hay un exceso importante de piel con flaccidez o un "delantal" de piel y grasa importantes es mejor hacer una lipectomia. La liposucción se hace con anestesia epidural o general y requiere una noche de ingreso. Después hay que llevar una faja y empezar con masajes para que la piel se retraiga adecuadamente y se adapte el músculo.
La dermolipectomia
La dermolipectomia consiste en levantar la piel y grasa del abdomen, reforzar los músculos rectos (que se separan tras los embarazos dando lugar a un abdomen distendido característico), y remodelar la cintura con unos puntos (plicatura) en los flancos. La cicatriz que queda es larga y va de un extremo al otro del abdomen, pero intentamos que quede oculta por la ropa interior habitual. El diseño de la extirpación cambia según el tipo de ropa interior para que la cicatriz quede siempre oculta.
La operación se hace con anestesia epidural o con general. Requiere un par de días de ingreso en hospital Tras la intervención es habitual referir una sensación de tirantez debido a que se refuerza la musculatura abdominal, pero desaparece en unos días. Posteriormente se ha de llevar una faja durante unas 8 semanas para permitir que los músculos cicatricen bien.
Los masajes en la piel del abdomen ayudan a dar elasticidad a la piel. Al despegar la piel se cortan los pequeños nervios que van a la misma y se produce una disminución (o pérdida) de la sensibilidad cutánea (sensación de acorchamiento) en la zona inferior del abdomen cuya recuperación suele ser lenta, dependiendo de cada persona.
En ocasiones pueden producirse pequeñas irregularidades. De ahí la importancia de someterse a masajes y drenaje linfático para regularizarla. En pacientes muy obesos y en fumadores puede producirse un pequeño retardo de la cicatrización, sobre todo en el área suprapúbica. Aunque esto es algo molesto, se resuelve espontáneamente. Con la dermolipectomia se consigue aplanar el vientre y dar fuerza a los músculos tan maltratados por los embarazos.