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Rejuvenecimiento facial

Cuando hablamos de rejuvenecimiento facial no sólo nos referimos a las técnicas encaminadas a tratar el envejecimiento por la edad sino también a las que pretenden eliminar los cambios producidos en nuestra cara por las agresiones físicoambientales y el estrés.

DR JESÚS BENITO / CIRUGIA-ESTETICA.COM
Rejuvenecimiento facialEstas agresiones se traducen en una serie de cambios entre los que podemos destacar:
  1. A nivel de los párpados y zona orbitaria aparecen las bolsas de grasa, las ojeras se hacen más pronunciadas, sobra piel en los párpados superiores, las arrugas del entrecejo y patas de gallo se acentúan.
  2. Arrugas de la frente.
  3. El surco nasogeniano (situado entre labio superior y mejilla) se acentúa y se hace más profundo.
  4. En el cuello se descuelga la piel, se puede acumular grasa (papada) y acentuarse las bandas del músculo platisma, todo lo cual hace que el cuello pierda el ángulo normal con la mandíbula.

La cirugía estética más moderna trata de aportar soluciones sencillas, con el mínimo de cicatrices y con el menor trastorno para el paciente (referido fundamentalmente a un postoperatorio corto y el retorno a las actividades laborales y sociales lo antes posible).

Hemos de tener muy en consideración las peculiaridades de la piel, la distribución del cuero cabelludo y especialmente las limitaciones en cuanto al emplazamiento de las incisiones. Analicemos las posibilidades técnicas:

  • Para los párpados y zona orbitaria (blefaroplastia): es una de las operaciones más solicitadas en cuanto que elimina el aspecto cansado y de mirada triste o enojada con unos resultados siempre espectaculares. En el párpado superior lo más llamativo es el exceso de piel que cuelga y da ese aspecto de tristeza y cansancio. Se extirpa toda la piel sobrante de manera que la cicatriz quede escondida en el pliegue. A través de esta misma cicatriz se pueden extirpar los músculos responsables de las arrugas del entrecejo, (denominados corrugadores). En el párpado inferior el problema suele ser las bolsas de grasa, que acentúan las ojeras. Aquí la extirpación de la grasa sobrante puede ser a través de una incisión dentro del párpado (blefaroplastia transconjuntival) o bien la reutilizamos para rellenar la sombra de las ojeras y hacer que éstas sean menos llamativas. En muchos casos asociamos la inyección con toxina botulínica para tratar los músculos periorbitarios responsables de las patas de gallo y favorecer la correcta cicatrización de la cirugía practicada. La intervención de blefaroplastia se lleva a cabo de forma ambulatoria (sin ingreso) y con anestesia local. Los puntos se extirpan a los 4-5 días pudiendo reiniciar la actividad en este tiempo.

  • Lifting de tercio superior y tercio medio: destinado a tratar las arrugas de la frente. Mediante unas pequeñas incisiones en cuero cabelludo y con la ayuda de la endoscopia podemos debilitar el músculo frontal que es el causante de dichas arrugas. Los músculos del entrecejo también se pueden debilitar a través de este abordaje. Las cicatrices son de uno a dos centímetros y quedan escondidas en el cuero cabelludo. El emplazamiento de las mismas depende de cómo se distribuya el pelo. Otra opción no quirúrgica es la infiltración de toxina botulínica en el músculo para disminuir su actividad.

    El surco nasogeniano pronunciado se debe al descenso de la grasa y músculos malares. Para borrarlo y darle un aspecto más juvenil hay que elevar estos tejidos. Esto suele hacerse mediante la suspensión son puntos de este tejido a la fascia del músculo temporal justo por debajo del cuero cabelludo. Las cicatrices quedan escondidas en el cuero cabelludo y dentro de la boca. Esta técnica mejora el surco y resalta ligeramente los pómulos. La cirugía descrita se lleva a cabo con anestesia local y sedación. Requiere unas horas de ingreso.

  • Lifting cervicofacial: algo más complejo que las anteriores pero produce unos resultados también espectaculares. Se llevan a cabo dos incisiones, una alrededor de la oreja y otra debajo del mentón. Hay que evitar cualquier signo de estiramiento escesivo, particularmente a nivel del lóbulo de la oreja. En esta cirugía despegamos la piel de la cara y el cuello, extirpamos con visión directa la grasa submentoniana (papada) y cosemos los músculos del cuello para eliminar las bandas. Después estiramos la piel hacia arriba y atrás para tensarla y recrear el angulo entre mandíbula y cuello.

    Esta cirugía se realiza con anestesia local y sedación o general. Exige uno o dos dias de ingreso en clínica y el tiempo necesario para recuperarse y retornar al trabajo es algo más largo (una o dos semanas).