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Broncearse sí, pero con cuidado

A todas nos gusta lucir una piel morena porque resulta más atractiva que sin color, sin embargo, debemos esquivar los efectos nocivos del sol, evitando la exposición directa las horas del día más perjudiciales o por lo menos, con bronceadores de alto índice de protección.

GRACIA ELVIRA / MUJERACTUAL
Broncearse sí, pero con cuidadoA lo largo de la historia, sinónimo de belleza era tener una tez blanca y transparente, los rostros morenos significaban clase social inferior, ya que sólo tenían la piel morena los trabajadores del campo. El empeño de las mujeres era conseguir una piel totalmente blanca, y durante varios siglos lo consiguieron utilizando polvos de plomo, que eran mortales en muchas ocasiones.

En el siglo XIX, las mujeres todavía ocultaban el color de su piel con polvos de arroz, y es a principios de los años 20, cuando Coco Chanel puso de moda las pieles bronceadas, y de nuevo el color de la piel se convierte en un factor de distinción entre clases, estaban bronceadas todo el año aquellas personas que tenían la posibilidad de pasar mucho tiempo de vacaciones viajando a lugares exóticos o practicar deportes de invierno, naturalmente vetados para los menos adinerados.

Sin embargo, se ha hecho uso y abuso de esa exposición solar y los científicos han dado a conocer los efectos malignos que puede tener una exposición inadecuada, después de estudiar infinidad de envejecimientos prematuros de la piel así como determinadas enfermedades relacionadas con la epidermis y su exposición al sol.

Tipos de piel
Nuestra piel está preparada para defenderse del sol y adaptarse a las posibles agresiones solares, esta protección es distinta en cada persona. Sin embargo, los daños que causa el sol aunque se reparen de forma natural, lo hacen imperfectamente y sus efectos nocivos van acumulándose, mostrándose mucho antes en una piel clara que en una más oscura. Los distintos tipos de piel, se denominan fototipos a efectos de determinar cómo reaccionan a la exposición frente al sol, los fototipos irían desde aquellas personas con una piel muy clara a la que le cuesta mucho broncearse, hasta pieles de tonos oscuros que se broncean rápidamente.

A continuación definimos cuáles son los fototipos y los índices de protección de los productos que debemos utilizar para la exposición al sol según nuestra piel.

  • Fototipo 0
    Cabello blanco, ojos azules, piel albina, sin pecas, bronceado nulo, piel muy sensible. Las personas que poseen este fototipo, deben evitar la exposición al sol.

  • Fototipo I
    Cabello pelirrojo, ojos verdes o azules, piel muy clara, pecas muy numerosas, bronceado mínimo, piel muy sensible. Los primeros días, protección extrema (IP 30), el resto de los días, protección extrema (IP 25).

  • Fototipo II
    Cabello rubio, ojos claros, piel clara, pecas numerosas, bronceado ligero, piel sensible. Los primeros días, protección máxima (IP 20), el resto de los días, protección máxima (IP 15).

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