Cuando hace frío y humedad la piel más expuesta al exterior, o sea la de cara, cuello y manos sufre en mayor medida la deshidratación que debemos combatir protegiendo las barreras naturales de que disponemos para evitar la sequedad de la piel.
En primer lugar y como tratamiento de choque debemos aplicarnos cremas o lociones bastante untuosas que sean altamente hidratantes y durante varias veces al día. Las pieles que más afectadas se ven por el efecto del frío son las pieles más sensibles, ya que éstas pueden llegar a descamarse o presentar rojeces que pueden afear el aspecto de la piel. Es obligatorio en este caso aplicarse una crema específica para ese tipo de piel.
El frío puede también afectar a nuestros ojos, puede aparecer un lagrimeo que sobre todo se presenta por la mañana, debido al cambio de temperatura de la casa al frío de la calle. Lo mejor en este caso es no aplicar maquillaje en los ojos, únicamente una crema de contorno de ojos y al salir a la calle utilizar gafas de sol para protegerse del aire y del frío. Cuando el aspecto de nuestros ojos sea triste y apagado o incluso se muestren hinchados por el lagrimeo, una solución es hacer una infusión de té verde, dejarlo enfriar y aplicar sobre los ojos dos compresas de algodón mojadas en esa infusión durante diez minutos.
También el cabello sufre con el frío, ya que la calefacción de las casas o del lugar de trabajo puede resecarlo. El efecto más inmediato de esa sequedad es que el pelo se vuelve áspero y cargado de electricidad estática, el pelo se electriza y resulta difícil de dominar. Para evitar esos efectos hay que utilizar acondicionadores específicos sin aclarado y también aplicar una mascarilla nutritiva al menos una vez a la semana.
También existen trucos caseros que pueden ayudarte a nutrir los cabellos frágiles y resecos, uno de ellos consiste en aplicar sobre el cabello una mezcla hecha a base de una cucharada de miel, dos cucharadas de germen de trigo y una de vinagre, una vez mezclado extender sobre el pelo y dejar durante treinta minutos, notarás que el pelo está más brillante y su aspecto mejora notablemente.
Las manos son también las gran maltratadas por el invierno y el frío, la piel de las manos hay que hidratarlas especialmente con cremas que contengan elementos nutrientes y aplicarlas al menos dos veces al día. Hay un truco perfecto para recuperar el aspecto suave de la piel de las manos, prepararemos una mezcla a base de aceite de oliva y la pulpa de una patata cruda, extenderemos esta pasta sobre las manos y la dejamos actuar durante unos minutos, mejor si durante ese tiempo nos colocamos unos guantes para ayudar a penetrar mejor la mezcla.