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Nutrir e hidratar en un acto: el baño diario

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Al efectuar el acto de bañarnos cada día, podemos simplemente limpiar nuestra piel de impurezas o por el contrario, además podemos nutrirla e hidratarla. Es fundamental saber escoger los productos que utilizamos para evitar una desecación importante de la piel. |
GRACIA ELVIRA / MUJERACTUAL
Baños de leche
Este tipo de baños es recomendable para personas que tienen la piel muy seca, conservando la capa que protege nuestra epidermis sin dañarla. Si queremos hacerlo en casa, tendremos que echar de dos a tres litros de leche entera en la bañera y llenar el resto de agua.
Baños de sal, leche y miel
Para hacernos un baño también muy hidratante procederemos a verter en la bañera cuando esté vacía, un litro de leche entera, una taza de miel y una taza y media de sal. Llenar la bañera con agua caliente, preferiblemente a 38º C. y sumérgete no más de quince minutos.
Baños de aceite
Los aceites se utilizan normalmente para tonificar el cuerpo o también para aliviar molestias musculares. Actúan en el agua caliente emanando vapores que respiramos, estos aceites pueden encontrarse en perfumerías especializadas o bien en farmacias. Es recomendable llenar primero la bañera y por último echar el aceite para evitar que se evapore demasiado rápido.
El aceite de romero es un buen activador de la circulación. Si por el contrario necesitamos tranquilizarnos después de una época de estrés se recomienda la manzanilla o la lavanda. El tomillo es recomendable para combatir los resfriados.
Baños de hierbas
Para hacernos un baño de hierbas, primero deberemos colocarlas en un paño de algodón o muselina y atarlo en el grifo de la bañera, de esta manera al ir cayendo el agua caliente irá mojando las hierbas e impregnando el agua. Hay que saber escoger cada tipo de hierbas según el efecto deseado, por ejemplo:
La manzanilla alivia las inflamaciones musculares y de articulaciones. También la menta actúa como desentumecedor de los músculos. La lavanda, como decíamos antes del aceite, tiene un efecto sedante.
Baño de salvado de trigo
Si por el contrario, lo que necesitamos es una buena nutrición y limpieza de nuestra piel utilizaremos el salvado de trigo. Tendremos que hacer como con las hierbas, colocamos un puñado o dos de salvado colgado con un pañito del grifo de la bañera, dejando que el agua que corre lo vaya mojando. Es conveniente no echarse agua después, de esta forma conservaremos todo el efecto en nuestra piel.
Baño de sales
Este tipo de baño se utiliza para desintoxicar la piel y también para tonificarla. Disolver 250 g. de sales en el agua de la bañera, cuando estén bien disueltas nos sumergiremos en el agua no más de quince minutos. Es recomendable aplicar una exfoliación de la piel después de este tipo de baño para reforzar sus efectos. Una receta casera de una buena exfoliante sería: mezclar dos tazas de sales marinas con leche o nata hasta que formes una pasta homogénea, masajear la piel con esta mezcla y después ducharse.
Una recomendación importante es que después de habernos dado cualquiera de estos baños, apliquemos una crema hidratante para evitar que la piel se reseque con el efecto del agua caliente.
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Hidratación corporal
Crema hidratante corporal...
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