Suscríbete gratis al boletín de Mujeractual

Las máquinas de sol

La vida moderna nos induce muchas veces a tomar decisiones precipitadas y en las que no calibramos bien cuáles pueden ser las consecuencias. Como los cánones de belleza actuales indican que hay que lucir un tono de piel tostado pues hay que seguir la moda a toda costa. Sea invierno o verano, estar morena o moreno es sinónimo de belleza y de salud. Pero no siempre es así tanto una larga exposición al astro rey como a los artificiales rayos uva pueden traer consecuencias graves para nuestro organismo.

YOLANDA BARAMBIO / UNO CONTENIDOS
Mujer tomando rayos UVALos rayos uva consisten en una radiación electromagnética producida normalmente por el sol y son colindantes al color violeta visible. Sus efectos pueden ser dañinos para los seres vivos ya que con una longitud de onda inferior a los 310 nm puede producir quemaduras y provocar a largo plazo cáncer de piel. Pero también posee efectos benéficos ya que son los responsables de gran parte de la vitamina D que adquirimos y es necesaria para mantenernos sanos.

Como se puede comprobar en esta definición todo tiene su parte negativa y su parte positiva. Y hoy vamos a descubrir las dos caras de la moneda de broncearnos artificialmente con rayos UVA.

La radiación ultravioleta puede ser de rayos UVA que tiene una radiación de onda corta y los rayos UVB que tiene una longitud de onda de 280 a 315 nm, con gran capacidad para penetrar en la epidermis de la piel humana. Aún no se ha determinado que responsabilidad tiene cada una de estas radiaciones en efectos como el envejecimiento prematuro o el melanoma, el cáncer de piel más preocupante de la actualidad.

Cuando asistimos a una sesión de rayos UVA, aparte de que en muchas ocasiones no hallemos ese moreno deseado, en algunos casos podemos estropear definitivamente nuestra piel, que tarde o temprano nos pasará factura. En muchos de los establecimientos donde se proporciona este moreno artificial no tienen el personal adecuado para tratar con estos rayos y no sabe aconsejar a los clientes sobre la conveniencia de cumplir ciertos requisitos. Además en muchos casos la maquinaria que utilizan o no es la adecuada o es demasiado vieja, con lo que no está equipada con los filtros necesarios. Filtros sin los que se pueden dar radiaciones de rayos UVB, que como comentábamos antes son extremadamente peligrosos.

Precauciones
Antes de decidirte por los rayos UVA tendrás que estudiar bien tu piel, si eres de piel pálida es mejor que no te expongas a rayos UVA ya que además de no adquirir tan fácil el moreno deseado tu piel puede no reaccionar demasiado bien a la exposición. Si tienes antecedente familiares de cáncer de piel también es aconsejable que no te decidas por este método, tampoco si estás embarazada o si tomas algún medicamento, es mejor que lo consultes con tu médico antes. Es conveniente que no te excedas de las 30 sesiones anuales, porque estudios realizados en Norteamérica dictan que una persona que haya tomado más de 50 sesiones al año es casi seguro que en un futuro sufrirá melanoma.

Después de las sesiones es conveniente no tomar el sol y es necesario proteger los ojos con gafas especiales, las de sol no sirven. Otro tema a tener muy en cuenta es que el establecimiento elegido cumpla todos los requisitos necesarios y que garantice que sus máquinas están como es debido y han pasado las inspecciones pertinentes.

Pero como decíamos al principio también es cierto que los rayos UVA pueden tener efectos beneficiosos, así lo demuestra un estudio llevado a cabo en el hospital de Hammersmith, mediante un filtro de luces rojas y azules, los rayos ultravioleta pueden reducir considerablemente el acné y pueden ser usados durante largos periodos de tiempo sin correr el riego del cáncer de piel. Claro que inmediatamente le han salido detractores a este experimento ya que el doctor Richard Pojar, director de la Unidad de Investigación de la Piel de la Universidad inglesa de Leeds afirma que aún no existen pruebas suficientes para afirmar que este tratamiento carece de contraindicaciones.

También se han indicado las sesiones de rayos UVA en determinadas afecciones como soriasis, reuma, osteoporosis o durante la menopausia, pero lo cierto es que no se aclaran muy bien hasta donde llegan sus efectos.

Según el dermatólogo, Antonio García Pérez, de la real Academia Nacional de Medicina, este método es "cinco veces más utilizado por las mujeres que por los hombres y nunca es recomendable y debe prohibirse a las personas con piel clara", "penetran a gran profundidad en la piel y son responsables del fotoenvejecimiento, de numerosas lesiones cutáneas que van desde el eritema hasta el temido melanoma".

Lo aconsejable es no abusar y guardar todas las precauciones necesarias. Y tener en cuenta que lo importante no es estar pálida o morena sino ser tú misma.