El perfume ha acompañado al hombre a lo largo y ancho de toda la historia. Las civilizaciones antiguas (se han encontrado objetos destinados para su uso datados en el 3500 a.C.) ya lo empleaban con fines medicinales, para sus fórmulas de embalsamiento y momificación, o con fines espirituales y religiosos. El kyphi, por ejemplo, era el perfume sagrado que se quemaba en los templos egipcios. De hecho, el vocablo perfume proviene del latín "per fuma" (a través del humo), pues creían que con el humo perfumado hacían llegar sus plegarias a los dioses durante sus rituales.
Los egipcios fueron precisamente los pioneros en utilizar el perfume, basado entonces en la mezcla de aceites con sustancias aromáticas, para la higiene personal, rociando su cabello y cuerpo con lociones y aceites perfumados después del baño. Aunque fueron los árabes (entre los siglos VIII-X) los grandes maestros en cuanto a creación y fabricación de perfumes. Desarrollaron avanzadas técnicas de destilación y mezclaron con gran éxito frutas, flores y hierbas con sustancias aromáticas animales como el almizcle, la civeta o el ámbar gris.
El perfume promovió a su vez el comercio hacia Arabia, Persia, China y la India, de donde se importaban las principales materias primas, hierbas aromáticas y especias.
A finales del siglo XIV encontramos la primera agua de tocador, creada con sustancias aromáticas de base alcohólica, y por tanto, precursora del perfume actual. La famosa agua de Hungría de esa época se realizaba con romero, mejorana y poleo destilados en alcohol de vino.
Ya en el siglo XVI se produce un nuevo avance, gracias a los guantes perfumados de España y Portugal. Los curtidores de estos países aromatizaban los guantes de piel para encubrir el olor (poco agradable) del cuero natural. De hecho, cuando los citados guantes dejaron de ser populares, muchos curtidores dejaron su oficio para dedicarse a la elaboración de perfumes.
Hasta el siglo XIX el perfume fue un artículo de lujo al que sólo podían acceder los nobles, su precio era muy elevado pues las materias primas eran importadas, como ya se ha mencionado. Pero a finales de ese siglo, se producen las primeras esencias aromáticas sintéticas, que al sustituir a las naturales, hicieron que el perfume fuese más accesible para un sector más amplio de la población.
Los perfumes en la actualidad están formados por una cantidad de ingredientes que oscila entre 60 y 300, dependiendo del grado de complejidad de los mismos. El olfato humano transformará en olor las moléculas en evaporación con las que está formado.
Hoy en día podemos decir que el perfume está presente en la vida de todos y cada uno de nosotros, que es una evidencia clara de nuestra personalidad y que indudablemente goza de un espacio propio en el mundo de la moda. Se trata, en definitiva, de una industria más que multimillonaria en todo el mundo.
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El mundo del perfume. Tu perfume ideal