Suscríbete gratis al boletín de Mujeractual

Las medidas del cuerpo, algo muy personal

Desde tiempos inmemoriales cuando se realizaban las esculturas griegas y romanas los artistas sabían cuáles eran las medidas ideales de un cuerpo humano para que no fuera ni muy pequeño ni muy grande, ni muy grueso ni muy delgado. Pero con el paso del tiempo esas medidas se han adaptado sólo al cuerpo de la mujer, ya que ¿dónde está el 90-60-90 masculino?. El regirse a unas medidas en concreto y no valorar la belleza más que por esas tres cifras ha llevado a muchas jóvenes a ser víctimas de la anorexia, la bulimia y las depresiones. Las medidas no son más que un gran estereotipo que mina la autoestima de la mujer.

RAQUEL BASCUÑANA / SCD PRESS
Cuerpo de mujerPoco a poco el estereotipo de la mujer ha ido cambiando. Lejos queda hoy la belleza de "Las Tres Gracias" que Rubens pintara en el siglo XVII. Aquellas gorditas y bellas mujeres hoy no entrarían en el estereotipo ni dentro de las medidas que toda mujer se debe imponer a sí misma para ser un maniquí andante.

Antes lo que triunfaba en reinas, princesas y nobles y, en general, en gente de alta alcurnia era ver cómo una persona no se le veían los huesos. Este factor era señal de que comía bien y por lo tanto de que tenía suficiente dinero para comer alimentarse y estar saludable. El estar delgado se asociaba con la enfermedad, las epidemias y la falta de dinero para, por lo menos alimentarse. Mucho mejor era estar más bien rellenitos que estar tirando a delgados. Pero en cambio, hoy en día lo que triunfa en las pasarelas son las medidas esbeltas, la delgadez, incluso la extrema delgadez. Hoy incluso Marilyn Monroe, la superestrella más conocida y admirada de Hollywood en todos los tiempos no entraría en el prototipo de mujer a la línea.

Cambiando estereotipos
¿Porqué hemos de sacrificar nuestro cuerpo, juventud y energías en alcanzar unas medidas llamadas ideales que quizá nunca consigamos y en cambio si llamar a la puerta de enfermedades como la bulimia o la anorexia?. La respuesta es bastante obvia hay personas que lo hacen por ir a la moda, pero resulta que, afortunadamente, no todas las mujeres son modelos y que nuestra función y meta en la vida no ha de ser la de conseguir un 60-90-60. Aún así son muchas jóvenes las que hipnotizadas por las pasarelas y por querer ser como las "tops" lo hacen. Y no sólo las más jóvenes, muchas mujeres adultas también se empeñan en caber en una talla 36, lo peor de todo son sus nefastas consecuencias.

Fuera de todos los estereotipos y de todas las épocas lo que hemos de pretender es sentirnos bien con nosotras mismas, hacer ejercicio para no engordar excesivamente, comer adecuadamente una dieta variada que nos permita no pasar hambre pero tampoco engordar y tener bien en cuenta que las medidas de 90-60-90, en muchas ocasiones ni las "tops" las tienen. Además esas medidas en concreto no sirven para todas las estaturas, dependiendo de lo que midamos la proporción ha de ser respecto a la altura total y no nos hemos de fijar únicamente en las medidas del pecho la cintura y las caderas.

Un ejemplo, ya que la proporción ideal de la mujer es aquella que simula dos triángulos unidos por la punta en la cintura, lo que no quiere decir que las cinturas sean proporcionalmente tan pequeñas, si una mujer tiene la cadera bastante ancha una buena solución es hacer natación para ensanchar también la espalda, así se conseguirá una proporción adecuada pero probablemente lejos de los 90 cm. que no van a darnos de comer. Y si medimos 1'90 nuestras proporciones nunca pueden llegar a ser las de una mujer de 1'50. Y muchísimo menos se nos puede hacer pasar por la cabeza meter a una persona de 1'90 por una talla 36, prueba a ver con una jugadora de baloncesto, será una tarea imposible.

(página 1/2) sigue en ...