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Recuperación de un lagarto extinguido

La isla de El Hierro es la más pequeña y virgen de todas las Islas Canarias (España). En ella vivía un lagarto gigante, de casi un metro de largo, que en los años cuarenta se dio por extinguido. Hoy la especie se ha recuperado, existiendo una población de unos 2.000 ejemplares.

JAUME MONTOLIO / MUJERACTUAL
LagartoEl lagarto habitaba en uno de los islotes que nacen del mar al norte de la isla, "los roques de Salmor". En un momento dado, se convirtió en trofeo para científicos y coleccionistas, lo que supuso que, a finales de los años 40, se diera por extinguida la especie. Dice la leyenda de la isla, que un científico inglés quiso ser el único propietario de estos lagartos y que, tras capturar varios ejemplares, envenenó al resto.

La recuperación
Pero, en 1974, dos pastores encontraron varios ejemplares en el interior de la isla. Un criador de lagartos alemán intentó sacarlos de la isla para criarlos en cautividad, pero las autoridades locales lo impidieron y los devolvieron al lugar donde fueron hallados.

En 1985 se inició un plan de recuperación. En primer lugar, se realizó un estudio básico de la población. En este documento, que hoy día sigue vigente, se da una descripción formal del reptil, que recibió el nombre de "Gallotia simony machadoi". Éste, junto con el "Gallotia simony simony" -la variedad extinta de los roques de Salmor- constituyen una única especie de la que ambos son subespecies.

El siguiente paso fue la creación de una población ex situ y su reproducción en cautividad. Para ello se capturaron un macho adulto, uno joven y dos hembras adultas. En el Centro de Reproducción e Investigación del Lagarto Gigante de El Hierro, formado por varias decenas de terrarios en los que se reproducen las características del entorno natural, estas parejas de han reproducido dando lugar a una población superior a los 500 ejemplares, los cuales están siendo devueltos a la libertad, según un programa muy exhaustivo, en el que intervienen la Sociedad Herpetológica Española, el Gobierno de la Comunidad Autónoma de Canarias, el Cabildo Insular de El Hierro y la Unión Europea a través del proyecto Life.

En marzo del año pasado se soltaron 21 ejemplares en el Roque Chico de Salmor, y en junio del mismo año, otros 12 en un espacio totalmente virgen al sur de la isla. Actualmente se está planificando una tercera suelta. Para el control de la población, se ha introducido en cada lagarto un microchip que permite su localización sobre el terreno y, de este modo, conocer su adaptación al medio.

Aparte de los 500 individuos cautivos, los científicos calculan que en el Hierro existe una población natural de entre 1.000 y 1.600 ejemplares, aunque resulta muy difícil observarlos en su medio, dada la prudencia que demuestran en su comportamiento. Son animales sigilosos y tranquilos que viven por lo general en cornisas elevadas y que procuran mantenerse alejados de los entornos que consideran peligrosos. A pesar de ello, son presa fácil para los gatos asilvestrados, auténtica pesadilla para los responsables del proyecto de recuperación.

Peculiaridades de la especie
La dieta de este lagarto consta de insectos, vegetación autóctona (como tabaibas o verodes), huevos de pequeñas aves o ratones muertos. Además de su gran tamaño, este lagarto herreño tiene varias singularidades biológicas: las hembras pueden conservar el esperma del macho durante más de un año, una peculiaridad única entre los lacértidos.

Otra característica es que los machos, una vez realizada la cópula, practican un taponamiento con coágulos de semen en los oviductos de las hembras para evitar que otros machos las cubran. Una característica, en su momento muy difundida pero que hoy se sabe común a muchas especies animales, es el descubrimiento de conductas homosexuales entre machos en cautividad y en ausencia de hembras.

Aunque el lagarto gigante siempre se ha asociado a El Hierro, existen otras subespecies en todo el archipiélago canario. Hace un año fueron hallados en La Gomera varios ejemplares de un "primo hermano" del lagarto herreño. También en Tenerife fue descrita otra subespecie hace cuatro años. Finalmente, en Gran Canaria vive el lagarto canarión, considerado el mayor lacértido del mundo. Todos ellos provienen de una misma rama zoológica y se supone que pudieron llegar desde África en balsas naturales.