En este sentido, es destacable que, según la Consulta IKEA sobre el Descanso, la mitad de los españoles adquiere su colchón sin haberlo probado previamente. Además, el 73% de los consumidores basa la decisión de compra de su colchón en la información que recibe en el punto de venta, por lo que es fundamental la posibilidad de probarlo allí mismo.
No se trata sólo de permanecer tumbado el tiempo suficiente en el colchón para comprobar que éste se adapta a sus características morfológicas, sino que si se duerme habitualmente acompañado, es conveniente que esta prueba se realice en pareja. Además, factores como la altura y el peso pueden afectar a la calidad del descanso: a mayor peso y mayor altura, mayor deberá ser la firmeza del colchón.
En cuanto a la postura que adoptamos a la hora de dormir, se recomienda un colchón de firmeza media a aquellas personas que duerman de lado, para que hombros y caderas se hundan, permitiendo a la columna permanecer recta. Por otra parte, es aconsejable un colchón firme para las personas que duerman boca arriba, para que la nuca y la región lumbar permanezcan elevadas.
Antes de dormir
Llevar a cabo unas rutinas adecuadas antes de acostarnos es también muy importante para aprovechar al máximo nuestro tiempo de descanso. Según se desprende de la consulta, además de las actividades más habituales que se desarrollan en la cama -dormir o practicar sexo-, los españoles realizan otras como leer o ver la televisión, contraindicadas por los expertos, ya que el colchón no está preparado ergonómicamente para estas funciones.
De este modo, el 67% de los consultados lee habitualmente en la cama, el 60% habla por teléfono y el 56% escucha música. Ver la televisión, con un 47%, y cambiarse de ropa, con un 41%, son otras de las actividades que los españoles suelen realizar sobre su colchón. Otras recomendaciones interesantes para conciliar bien el sueño son cenar de forma ligera, evitando alimentos pesados o excitantes como la cafeína o el alcohol, y evitar irse a la cama inmediatamente después de cenar.
El descanso en el mundo
Según un estudio sobre hábitos de sueño realizado por ACNielsen sobre 15.000 consumidores de todo el mundo, cada vez se duerme menos. Cerca del 37% de los ciudadanos se van a dormir más tarde de la medianoche. Los más trasnochadores son los asiáticos (un 40% se acuesta después de las 24 horas). Ese porcentaje se reduce al 34% en Norteamérica y al 32% en Europa.
Hace tan sólo dos generaciones, se estimaba que la media de horas de sueño debía estar en torno a nueve. Actualmente, se ha reducido a unas siete horas. La irrupción de Internet y la flexibilización de horarios en establecimientos comerciales y/o de ocio ha favorecido una sociedad que está operativa 24 horas al día, siete días a la semana.
En Europa, los portugueses y los españoles son los ciudadanos que menos duermen. En Portugal, el 75% de la población está despierta después de la medianoche. Por su parte, en España sólo el 7% de los ciudadanos se acuesta antes de las 23 horas, el 27% se va a dormir entre las 23 y las 24 horas, el 45% lo hace entre la medianoche y la una de la madrugada y otro 20% lo hace aún más tarde.
Precisamente, los españoles y los portugueses descansan por la noche seis horas o menos, sólo superados por los austriacos, de los cuales el 19% duerme menos de seis horas.
En cuanto a horarios de despertarse, en España la mayor parte de la población, un 37%, se despierta entre las 7 y las 8 de la mañana. Por su parte, un 26% se levanta antes de las 7 y un 24% lo hace entre las 8 y las 9.
El estudio revela que los europeos que se acuestan más temprano son los finlandeses y los noruegos. Los más dormilones de Europa son los finlandeses y los daneses, seguidos de los franceses.