Suscríbete gratis al boletín de Mujeractual

Un liderazgo efectivo: Alejandro Magno

SHEILA MORATAYA FLEISHMAN
ImagenDe todos es sabido que Alejandro Magno fue uno de los mayores líderes de la historia. Hombre de valentía absoluta y conquistador implacable. A los catorce años de edad el filósofo Aristóteles lo tomó bajo su tutoría para hacer de él, el tipo de líder que el mundo de esos días necesitaba. Era el año 356 antes de Cristo.

Gracias a las enseñanzas de Aristóteles, Alejandro Magno pudo llegar a convertirse en uno de los conquistadores más admirables, y en un ejemplo vivo de lo que significa convertirse en verdadero ser humano. Y esto es lo que los líderes de hoy en nuestras empresas tanto necesitan. Cuando Alejandro estuvo en edad de comenzar su preparación, el Rey Filipo le dejo claro a quien sería su preceptor, que quería que fuera un gran conquistador.

Aristóteles le aseguró que le enseñaría a ser noble y generoso con el vencido…y a hacerse amar de sus súbditos. Filipo insistía en que quería que fuera fuerte, que supiera mandar y que era importante que conociera la superioridad de todo griego…. El filósofo agregaba:

- "Pero también es importante que ame la sabiduría, que sepa pensar y que aprenda que la modestia hace invencibles a los hombres que la practican. Una perfecta combinación de fuerza y mente" -.

Nuestras empresas están llenas de gente que está ávida de conocimiento y que está ansiosa de trabajar en equipo con un jefe que los inspire. Con una mente orientada a alcanzar los objetivos proyectados y un trato humano que haga sentir que la gente es el primer principio dentro su escala.

Alejandro aprendió a considerar que nada podría llevarse a cabo sin aunar los esfuerzos de los que formaban la comunidad helénica. Era un jefe profundamente juicioso y sus acciones las planeaba muy cuidadosamente. Su justicia llegó a darle esa fama de Magno, ya que era magnánimo hasta con sus peores enemigos. Su más poderoso rival se llamaba Darío y cuando conquistó su territorio, llegó a perdonarle la vida a su esposa e hijas.

Nuestras empresas necesitan capitanes de mando así, justos y magnánimos. La revista "Training & Developmet de la Sociedad Americana para el Entrenamiento y Desarrollo", en su edición de marzo, hace un estudio de los líderes a través de la historia con interesantes conclusiones:

  • Ejecutivos con un comportamiento fuertemente equilibrado.

  • Fuerte énfasis en el continuo desarrollo humano de su equipo de líderes.

  • La identificación de las competencias de liderazgo para sostener la estrategia.

  • Un nivel alto de unidad a nivel gerencial y un fuerte compromiso a continuar con la renovación continua de la organización.

Si comparamos todo esto, podríamos decir que son las mismas fuerzas de fondo que sostenían la visión de Alejandro Magno para llegar a ser un gran conquistador. Pero sobre todo, este líder aprendió que para conquistar lo que sea, hay primero que aprender a pensar. Es desde nuestra mente que desarrollamos y ponemos en acción nuestros valores creativos en el trabajo. Que desarrollamos el trato justo y la tolerancia, así como nos convertimos en ejemplo que arrastra a los demás a seguirnos. Líderes como éste, Nelson Mandela, Ghandi, Eleonor Rooselvelt, Martin Luther King y el Dalai Lama, no hicieron y hacen más que una cosa: aprender a armonizar con ellos mismos.