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Piensa en verde

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La llamada conciencia ecológica no solamente es buena para la naturaleza, sino que también está teniendo una repercusión muy importante en el mercado laboral. Aunque con un cierto retraso con respecto al resto de los países de la Unión Europea, -cosa por otro lado, ya tradicional- España contará en los dos próximos años con 85.000 nuevos empleos de los denominados " ecológicos". De estos empleos se prevé que la mayoría serán para titulados universitarios o personal cualificado lo que supondrá un giro radical para el sector que actualmente se nutre de personal sin cualificación. Falta saber si las universidades españolas están preparadas para dar el gran salto. |
TONI RUIZ / MUJERACTUAL
Se trata de una previsión de la Fundación Entorno y como tal hay que tomarla. Pero lo cierto es que desde 1993 este sector ha crecido un 14% hasta alcanzar los 135.000 empleos verdes y de cumplirse las previsiones en 2002, el sector estaría constituido por 220.000 personas dedicadas de una manera o de otra a la preservación de la naturaleza en sus diferentes modalidades. Y es que una de las características de este sector lo constituye la diversidad de actividades que lo componen. Desde la gestión de aguas o la de residuos, pasando por la agricultura ecológica, energía o las llamadas ecoconsultorías que tratan de adaptar la normativa vigente por lo que respecta al medio ambiente en el entorno empresarial.
Para llevar a buen puerto todas estas actividades, se hace necesaria la provisión de técnicos cualificados y de licenciados universitarios. Para ello se creó en 1994 la licenciatura de Ciencias Ambientales que hoy se imparte en cerca de 20 universidades. Se trata por tanto, de una licenciatura joven y como todas en sus inicios, son un tanto renqueantes. Tanto es así que hay profesionales del sector que consideran más fácil dotar de conocimientos de medio ambiente a estudiantes de ingeniería, ciencias físicas o químicas, biología, e incluso a los de derecho o sociología. Todos los estudiantes de estas carreras universitarias están de auténtica enhorabuena porque ciertamente, se les abre un buen abanico de posibilidades laborales en actividades como la del tratamiento de aguas y de residuos, así como también en las consultorías especializadas en gestión ambiental.
La normativa es una selva
Pero en la otra orilla se encuentran las empresas con unas necesidades inmediatas de cubrir esos puestos de trabajo de un lado, y de otro de cumplir a rajatabla con la selva de leyes a la que se ven sometidos. Y es que uno de los problemas inherentes a la conciencia ecológica es la excesiva normativa que la regula. Una empresa en España se ve sometida a cuatro legislaciones diferentes sobre la materia: la de la UE, la estatal, la autonómica y también, a la local. Esto sin tener en cuenta, los diferentes tratados internacionales firmados por España. Ante este panorama, las empresas que quieren cumplir la norma, tienen la necesidad de contar con auténticos profesionales sobre medio ambiente, de lo que se desprende la importancia de este sector que requiere especialistas propios.
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