Suscríbete gratis al boletín de Mujeractual

Las reconciliaciones en la cama

Una de las principales causas de muchos de los divorcios y fracasos de las parejas, radica en las continuas discusiones; pero no debemos confundir lograr una reconciliación y celebrarlo haciendo el amor, con solucionar los problemas en la cama.

AMALIA NOVATTI
ParejaNo hay que atribuir al sexo, poderes que no posee. La reconciliación así lograda durará muy poco. No se pueden solucionar en la cama los problemas, conflictos o diferencias que pertenecen al ámbito social.

Todas las parejas tienen, en mayor o menor medida, peleas, conflictos, altercados, pero la manera más saludable y aconsejable de resolverlos es fuera de la cama. Pretender eliminar como por arte de magia las heridas provocadas por problemas conyugales, no es una función del sexo y además es ilusorio. Esa satisfacción que se siente, momentáneamente, es una ilusión, y una ilusión que puede desembocar en un conflicto mucho mayor en el futuro, ya que lo no dicho con palabras se va acumulando y acumulando, y ese resentimiento un día, el menos indicado, explota, terminando muchas veces en separación.

Hacer el amor para reconciliarse, sin haber analizado y discutido racionalmente los problemas, sin evaluar objetivamente las razones del conflicto, es como poner una curita a la herida; ésta permanece debajo, aunque la tapemos. No debemos convertir las relaciones sexuales en un recurso anti-peleas, que se utiliza cada vez que hay que solucionar un problema o arreglar una pelea, porque entre otras cosas, va a llegar un momento en que tampoco va a funcionar.

Para lograr la reconciliación es muy importante, primero, aclarar las diferencias. Dialogar, cosa que muchas veces parece tan difícil, es una verdadera muestra de afecto y de consideración; un pasaporte al éxito para cualquier pareja, que junto con la sinceridad y el respeto trabajarán mancomunadamente para darle solución a los problemas.