|
|
 |
"Estoy de dieta... no puedo ir al restaurante"

|
Aunque estemos a dieta no es verdad que no podamos disfrutar de una velada de restaurante con nuestra pareja o con amigos, incluso por cuestiones de trabajo. Siempre hay posibilidad de comer sano aunque lo hagamos fuera de casa. |
GRACIA ELVIRA / MUJERACTUAL
Eso sí, hay que ser consciente y tener voluntad para evitar pedir comidas que lleven mucha grasa o postres cargados de azúcares. Todos los restaurantes en su carta tienen ensaladas, verduras y carnes que pueden cocinarse con poca grasa. Vamos a darte una serie de consejos infalibles para comer fuera y comer bien.
- Mientras esperamos a que nos traigan el primer plato, nunca debemos caer en la tentación de ir comiendo pan y mucho menos pan untado en mantequilla. Tampoco ir picando aceitunas es nada recomendable por el aceite que contienen, si no puedes evitar la ansiedad pide unas tapitas de pepinillos, anchoas o mejillones que no contienen apenas grasa y para beber alguna bebida sin azúcar o una copa de vino.
- La bebida mejor para acompañar la comida indiscutiblemente es el agua, que podemos tomar con gas o sin pero tampoco es ninguna tragedia tomar una copa de vino, mejor tinto en este caso.
- Si pedimos una ensalada como primer plato, hay que tener en cuenta los aliños, los recomendados son la salsa vinagreta o salsas hechas a base de yogur, nunca salsas a base de quesos o de crema de leche.
- Pasamos al segundo plato, éste va normalmente con guarnición que en nuestro caso deberá ser a base de ensalada, champiñones, pimientos o tomates, nunca de patatas ya sean fritas o cocinadas de cualquier otra forma.
- De postre podemos pedir fruta natural, una macedonia, yogur o sorbetes de cualquier sabor. Si no podemos resistir la tentación de probar algún postre lo mejor es compartirlo y si aún así no podemos resistirnos a comerlo entero, los más recomendados por tener menos calorías serían los hechos a base de queso.
- De cualquier manera, si vamos al restaurante como placer lo que no debemos hacer es sufrir mientras los otros disfrutan de la comida. Un buen consejo es que si realmente te apetece mucho un plato que sabes que es altamente calórico, lo pidas, pero después lo compenses con el segundo o simplemente te pidas sólo un plato. Si después de la comida sabes que te has pasado, compénsalo al día siguiente con rigidez, lo cual no significa dejar de comer en ningún caso, sino comer de forma estricta únicamente alimentos sin grasas o con muy pocas calorías.
|
|  |
|