 |
Entrevista a Antonio Canales

(página 2/2) ... viene de
Y con el resto de profesionales españoles, ¿cómo es tu relación?
A mí me quiere mucho la profesión y yo también les quiero a ellos. Aunque siempre hay destructores y siempre habrá gente que me envidie, aunque no entiendo muy bien por qué, porque yo no soy así. Sí que me molesta que algunos piensen que a uno le dan las cosas porque es amigo de alguien, porque sí es verdad que hay una mafia de ese tipo, pero al menos conmigo no está. Y a mí, si me han hecho hijo ilustre o me dan una medalla, no tiene por qué un periodista "cagón de Jerez" decirme que si bailo muy ligero o cosas así, o bailaores que salen diciendo que se están perdiendo los cánones del flamenco y son compañeros que saben que te pones a bailar y ahí hay arte de verdad. Pero esos son los mínimos, sólo hay unos pocos así.
¿Por qué han tenido tanto peso los puristas en el flamenco?
Los puristas, y mira que yo les quiero y ellos me quieren a mí, antes daban miedo. Pero ese tipo de puristas siempre dijeron de Camarón que era un niñato que no sabía cantar. Pero, en fin, ellos han perdido ya su fuerza y lo que deben hacer ahora es mantener todo lo que puedan el flamenco, que es un arte que no se puede perder, nosotros visitarles cuando podamos y ellos que no se metan en más. El público que compra su entrada es quien de verdad manda.
Tú eres una persona muy conocida, en España y en otros países, ¿cómo se lleva eso de ser famoso?
Pues regular, porque al principio te gusta mucho pero luego ya no puedes ir a todos los sitios que quieres. Te juntas con tus amigos y tienes que ir a sitios donde no te vean. Pero bueno, yo no me quejo porque creo que me lo he buscado yo, soy popular y tengo que atender a mi público.
¿Y cómo es la relación con la prensa?
En general, no tengo ningún problema con la prensa. He tenido que aguantar mis pequeños "chaparroncitos", pero no me puedo quejar del trato que se me ha dado. Además, no me considero un personaje de la prensa rosa, creo que se me conoce porque bailo y poco más de mi vida privada. Hay unos pocos que se dedican a joderme y a engañar al público.
Muchas veces has dado una imagen bastante provocativa, ¿tienes alguna vena provocadora dentro de ti?
Soy un poco provocador porque todos los artistas somos provocadores, y hay un medio nuestro, que yo no lo sé utilizar a través de las palabras, pero lo utilizo por medio de mis obras. Claro que, si me dejaran a mí presentar un programa como por ejemplo "Tómbola" sería fabuloso, a la gente le encantaría saber lo que hacen gente como Jesús Mariñas cuando sale por ahí.
¿Cómo ves el panorama teatral español?
Lo veo un poco perdido. Creo que le hace falta frescura, no porque ellos estén antiguos, sino frescura en cuanto a organización, frescura en cuanto a buenos actores. Está un poco decadente, un poco pesado. La gente joven no va al teatro..., algo está pasando con el teatro, está gris. Yo no puedo hablar muy técnicamente sobre esto, pero es lo que siento y lo que veo, y creo que el teatro es una caja de sueños. Al teatro le cambiaría la hora, no lo haría por la noche, porque ha cambiado el tiempo, antiguamente la gente no tenía televisión ni nada, la gente iba al teatro. Hoy día, la gente por la noche quiere ir a tomar copas y no quiere irse a un sitio serio a meditar sobre nada. Quizá por eso la danza funciona, porque en el fondo es divertido.
Antonio, ¿te han propuesto alguna vez llevar tu vida al cine?
Sí, me lo han propuesto, y llevar mi vida a un libro también. Pero eso será a su tiempo. Yo creo que aún soy joven y tengo que aprovechar los últimos cuatro o cinco años bailando.
¿Crees que la sociedad española sigue siendo racista?
Todas las sociedades, todas las sociedades del mundo, todos, tenemos xenofobia a algo, pero, parece que cada vez somos más tolerantes. Yo lo único que no tolero es la intolerancia.
Antonio, si estuviera en tu mano, y aunque es una utopía, ¿qué es lo que cambiarías de este planeta?
La guerra me parece terrible... destruir, para luego reconstruir y pedir dinero prestado, para luego tener que deber. Todo eso es un mangoneo y la guerra lo que trae, a parte de la muerte, es eso, mucha destrucción y mucho gasto inútil. Yo creo que si la guerra no existiera, no existiría el hambre ni la pobreza.
Tú has dicho que dentro de unos cuatro años vas a dejar de bailar, ¿lo tienes ya claro?
Sí, lo he meditado mucho. Y cuando llegue a los 41 ó 42 años creo que lo dejaré.
|
 |

| Recomendamos |

|

|