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Sophie Bessis: los árabes, las mujeres, la libertad

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Sophie Bessis, historiadora, especialista en las relaciones norte-sur y en la cuestión de las mujeres en el Magreb, periodista y escritora, mujer menuda, pero que, a primera vista, transmite una fuerza que se va haciendo cada vez más patente a medida que se alarga la conversación. |
VANESSA RAMIRO / MUJERACTUAL
Nos recibe con una sonrisa mientras aguanta estoica una pequeña sesión de fotos. Cuando se sienta, cruza las piernas y se echa sobre los hombros su abrigo. Entiende perfectamente el castellano, pero prefiere expresarse en francés. Aún así, está siempre pendiente de que la traducción se ajuste a sus matices, necesarios siempre, y los recalca. Por eso no habla de Oriente, un término más vago y que entra mucho en el imaginario, sino que prefiere el de 'mundo árabe' porque "eso sí que designa una realidad concreta de la que podemos hablar".
Alianza Editorial acaba de publicar "Los árabes, las mujeres, la libertad", un ensayo, mitad duro, mitad positivo, en el que la autora desmenuza el complejo entramado del mundo árabe, sus contradicciones y paradojas, sus profundos cambios, las desilusiones generadas por un intento de modernidad no siempre bien emprendida y, en medio de todo, la mujer, "las mujeres", matiza en ocasiones, y su condición como punto clave en la batalla. No se puede entender la modernidad en el mundo árabe sin ellas.
Sophie habla de conflictos, incomprensiones y malentendidos entre Occidente y el mundo árabe cuyo origen es tan variado y viene tan de hace tiempo que se remonta a la Edad Media y a una gran rivalidad en el Mediterráneo. Rivalidades estratégicas, pero también religiosas y, en medio de todo, "la colonización, que ha sido una etapa muy importante principalmente en la creación de ese conflicto", así como que "hoy en el mundo entero se está produciendo en todas partes una reacción de refugio en la identidad ante el fenómeno de la globalización". Deja patente, faltaría más, el resurgir del sentimiento religioso en el mundo árabe y su utilización política, "que genera un discurso muy conflictivo de cara a los países occidentales, que se refuerza, además, muchísimo por la política desarrollada por Estados Unidos desde hace quince años en la región y se focaliza y se exacerba en lo tocante al conflicto israelopalestino. Ese sí que es realmente un punto focal del conflicto entre el mundo árabe en su conjunto y los países occidentales". Dicho lo cual, no deja pasar tampoco la referencia a la invasión de Irak.
Tunecina, con familia judía y afincada en Francia, reivindica con todas sus fuerzas dos mundos supuestamente antagónicos que ha reconciliado en sí misma, aunque ella te diga que no sabe si lo ha hecho, porque no tiene la sensación de vivir en dos mundos, sino de vivir en un único mundo, que es el del sur del Mediterráneo. Un mundo con tres religiones distintas pero que comparten unas mismas referencias, una misma raíz y tronco, y casi un mismo espacio geográfico: "Estamos tan cerca unos de otros que tenemos que apoyarnos precisamente en esos factores de proximidad para combatir no sólo la conflictividad, sino, sobre todo, la ideología del conflicto que se está desarrollando tanto por una parte como por otra y que es la que está alimentando esa conflictividad".
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