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"Hoy día, en la dogmática cristiana no creen ni los curas"

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Las discusiones sobre la existencia de Dios y la validez de las religiones no son algo nuevo. De hecho, desde que la ciencia ha ido explicando ciertos fenómenos que resultaban inexplicables para el hombre en la antigüedad, muchos de los planteamientos que promulgan las distintas religiones no tienen sentido. Sobre este tema nos estuvo hablando Gonzalo Puente Ojea, quien fuera Embajador de España ante la Santa Sede, y que ha dedicado gran parte de su vida al estudio de los elementos básicos del pensamiento y la filosofía del cristianismo católico. |
MERCEDES MARCO / UNO CONTENIDOS
"Los resultados a los que ha llegado la ciencia son muy claros: no existe ninguna entidad que se llame alma." |
Tras haber defendido algunas tesis que van desde el ateísmo al agnosticismo, ¿cómo se plantea en esta nueva obra ese enfrentamiento entre ciencia y religión?
Yo entiendo que un español normal recibe como primera educación en materia religiosa la enseñanza de la fe católica a través del hogar, a través de la parroquia, a través de la catequesis y después eso continúa con la escuela primaria y prácticamente no se libera de esa enseñanza ni siquiera hasta llegar a la Universidad. Entonces yo entiendo que el problema de la religión y, concretamente lo que se llama el problema de Dios, en primer lugar un español, que no proviene de un meridiano desconocido, sino que es una forma de ser, de cultura, de tradición histórica muy precisa, tiene que empezar siendo crítico con la tradición que ha recibido. Por eso yo en la primera fase de mi dedicación, que no es la única porque yo me he dedicado también a temas filosóficos en general, pero al tema de la religión entendí que había que hacer cuentas, calificarse respecto de la veracidad o falsedad de las bases que alega la Iglesia como pruebas de su infalibilidad y de que tiene la verdad absoluta, y escribí los libros sobre el cristianismo.
Una vez que entendí que ese tema lo tenía claro, además lo había expuesto en público en diferentes obras, entonces, era el momento de plantear sistemáticamente el tema de la religión. Y el tema de la religión gira todo él alrededor del problema de si existe una entidad de tipo sobrenatural, inmaterial, no física, que, además, sobrevuela en cierto modo lo que es el mundo de la ciencia y sus leyes... Es decir, es un sobre-mundo, lo que se llama la sobre-naturaleza o lo sobrenatural. Y el meollo de eso, el eje sobre el que gira, es la continuidad desde el hombre prehistórico de que además del cuerpo existe algo que se puede llamar alma. En el curso de la historia todo eso se fue afinando, pero empezó sencillamente con una creencia del hombre prehistórico que lanzado a la intemperie de la existencia, es decir, sometido a los fenómenos geológicos, cataclísticos, de desastres naturales, y al mismo tiempo de la presión social, del peligro físico ante una sociedad que era una sociedad de cazadores y que, por lo tanto, había relaciones de conflictividad, etc., crea el alma porque es una forma de explicar, pseudoracional pero que busca una argumentación racional, y eso ha quedado ahí. Eso engendró enseguida en sentimiento religioso, el sentimiento de temor ante el hecho de que haya espíritus... Entonces elaboraron categorías de pensamientos dualistas. Eso perduró y por un proceso de evolución natural fue creando la idea de Dios como ente personal creador, con todos los atributos conocidos de omnisciencia, de omnipotencia, de suma bondad, etc., que fue, en definitiva, confluyendo a una forma monoteísta de religión cuyos representantes más conocidos son los que proceden de la tradición bíblica, es decir, el judaísmo normativo, el cristianismo y el islamismo.
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