Suscríbete gratis al boletín de Mujeractual

Entrevista a Marta Reyero, periodista

Marta Reyero nos sorprende con la primera sonrisa que nos ofrece junto al saludo. No es habitual verle este gesto tan aierto en los informativos que presenta, donde ser esfinge es lo adecuado. Conforme avanzamos en la charla, nos descubre una gran personalidad, equilibrada y segura de sí misma, disimulada con una cara de niña buena que nos asegura, incesantemente, que es la persona más tímida de este planeta.

REDACCIÓN / ABAI WORLD
Marta ReyeroCasi 13 años en los informativos de Canal+, y ahora de Cuatro, no es muy habitual que una misma cara presente tanto tiempo.
    Quizás porque no soy excesiva. La gente excesiva cansa más, los que pasamos más desapercibidos quizás tardamos más en pasarnos de moda... pasa igual con los objetos, hay cosas que te llaman mucho la atención a primera vista, pero suelen ser de los que te cansas antes.

Hace unos años fuiste parte del mundo del guiñol, ¿qué cara pusiste cuando te dijeron que ibas a tener una doble presentando?

    Fue una época fantástica, convivir con el guiñol que creó Toni Martínez. La verdad es que no me lo propusieron, sino que fue "política de hechos consumados". El muñeco tenía su gracia y un estilo muy particular. Me gustaba cómo lo habían moldeado, tanto su físico como el interior o la "trastienda" del personaje. Luego la gente me conocía más por el muñeco que por los informativos.

No eres una persona a la que veamos habitualmente en páginas de sociedad o fiestas, ¿no te gusta o no tienes tiempo?

    Al principio, cuando me llamaban para las fiestas y este tipo de actos sociales, siempre decía que no porque no me interesaba, y además, porque sabía que no me iba a sentir cómoda. Es verdad que con los años vas adquiriendo seguridad y experiencia, aprendes a discernir mejor lo que merece la pena y lo que no, y ahora voy a alguna cosa más. Antes sólo de pensarlo me ponía nerviosa, y de hecho a muchos eventos he entrado por otra puerta, porque al ver una alfombra llena de fotógrafos me entraba el pánico.

Entonces, eres muy tímida.

    Pues sí, la verdad, aunque se me ha ido arreglando con los años, porque ya no soy tan enfermizamente tímida como era cuando empecé, pero sí lo sigo siendo, y lo de entrar por otra puerta (se ríe) ha pasado más de una vez.

Y siendo tan tímida, ¿la cámara no te asusta?

    No, y ni siquiera al principio. Ponerme delante de una cámara es diferente. La primera vez me asusté un poco, pero más por miedo a lo desconocido, porque no sabía cómo iba reaccionar, si me iba a quedar en blanco... pero luego ya no, todo lo contrario.

(página 1/2) sigue en ...