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Hay una cosa que queda lejana en el tiempo pero que para mi generación supuso un fuerte debate inconcluso que era la relación entre literatura y compromiso. ¿Qué piensas de ello?
El autor que niega la relación entre literatura y compromiso o la ve como negativa suele tener otro tipo de compromiso, a lo mejor inconfesable, o lo ignora. Existen pocas novelas o películas inocentes de verdad porque hay una serie de obras que lo que hacen es transmitir la ideología dominante.
Leyendo hace dos años el libro de Javier Alfaya, "Crónica de los años perdidos" me pareció ver inquietantes coincidencias entre el tardofranquismo y el Aznarismo. Tú que te has acercado a aquella época sólo por la lectura ¿qué piensas de mis temores?
Hay mucho del franquismo latente en comportamientos actuales. Si se estudia el lenguaje oficial del franquismo, el lenguaje de la prensa en las hemerotecas, ves que es el mismo, tanto en el concepto como en el uso de términos y adjetivos que el que escuchas a determinados políticos y periodistas. En los últimos años puede haber existido una cierta regresión y se ha plasmado en comportamientos políticos y en proyectos que en algunos casos han seguido adelante y en otros han sido modificados.
¿En qué piensas, en concreto?
Recuerdo la Ley de Partidos. Aquel borrador inicial del PP que podría servir para ilegalizar Izquierda Unida y cualquier otro partido molesto para el sistema. Es esa herencia del franquismo que está presente sobre todo en la derecha pero también en algunos miembros de la izquierda. Ahora mismo, en la oposición del PP, hay comportamientos de ultraderecha que van camino de crear un partido de ese tipo o de convertir al PP en eso.
Tú crees que el lector aceptará contigo la tesis de que el régimen de Franco fue una dictadura cruel que torturó hasta el final, ahora que el juicio suele ser más tibio...
Esa imagen dulcificada que se ofrece tanto en la ficción y también en el ensayo es la que intento contrarrestar. No está clara la diferenciación entre primer franquismo más represivo y un segundo más aperturista. Se estuvo torturando y se estuvo ejecutando hasta el último momento y existió un aparato represivo que estuvo activo no hasta el 75, sino hasta el 77 por lo menos. No es que muriera Franco y desapareciera, que también en eso caen muchos autores bien intencionados, que parecen decir que una vez muerto Franco no existieran franquistas. En la novela hay un capítulo de parodia en el que juego al estilo del Mio Cid con un Franco que lo hace él solito todo. Es él el que hace la guerra, el que juzga, el que reprime y el que gobierna, cuando en realidad había un franquismo que quería perpetuarse.
Un franquismo que tuvo muchos adeptos por no hablar de colaboracionistas, del "chivato, delator, soplón, malsín cizañero, chismoso, alcahuete, azuzador, chirlero, parlero, acusica, denunciante, oreja, orejeta, corredor de oreja, noticiero, gacetilla, chismero, chismógrafo, chinchorrero, alparcero, cotilla, correveidile..." y otros sinónimos siniestros que recuerda el libro. Ya digo que El vano ayer es un libro sin concesiones para los confidentes, ahora que alguno incluso ejerce de oráculo y vende miles de ejemplares…
...El miedo al lector que no van a encontrar condiciona a muchos autores a la hora de escribir sus libros y optan por otro tipo de escritura. Si hubiera pensado de esa manera no habría hecho esta novela.
Fuera de la bibliografía que mencionas al final de la novela, ¿cuáles han sido tus lecturas, tus preferencias como lector?
He leído muy desordenado porque he empezado tarde como mucha gente de mi edad por la propia deficiencia del sistema educativo que no te inculca el interés por la lectura o la escritura. Lo que me ha influido más está presente en el libro. No me sucede como a autores de mi edad que dicen en entrevistas que están influidos por autores anglosajones contemporáneos. A mí no me ha aportado la literatura anglosajona más de lo que me aporta la española, europea o latinoamericana y me parece que ahí puede haber algo de colonialismo cultural en el que creo que no he caído. Me han influido Juan Goytisolo, Martín Santos o Miguel Espinosa, al que descubrí hace poco tiempo, y en su novela "La fea burguesía" me parece impresionante el retrato moral que hace de la sociedad franquista.
¿Estás trabajando ya en un nuevo proyecto?
Estoy en la fase de tomar notas pero no me he puesto a escribir nada. Tengo la idea de escribir una novela sobre las relaciones laborales. Sobre cómo ha ido cambiando el papel del trabajo en nuestra sociedad. Va a ser una novela con un componente ensayístico muy fuerte... Y también estoy dedicado a la paternidad...