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Pintura de interiores

El secreto de un buen acabado de las pinturas y barnices está en la adecuada elección del material y la forma en que lo utilicemos.

ANTONIA HIDALGO / MUJERACTUAL
Mujer pintandoLo primero que tenemos que hacer es preparar la habitación que vamos a pintar, para ello primero quitaremos el mayor número de muebles y objetos posibles, después cubriremos el suelo con papeles o cartones y el resto de objetos y muebles que no hayamos podido sacar les pondremos encima unos trapos para reservarlos de las inevitables gotas de pintura. Los utensilios que vayamos a necesitar (brochas, latas de pintura, disolventes, etc.) los depositaremos en un lugar por el que no tengamos que circular para evitar posibles accidentes.

Antes de empezar debes tener en cuenta unos consejos:

  1. Trata de marcarte un ritmo de trabajo adecuado para que lo interrumpas lo menos posible, ya que corres el riesgo de que no te quede el acabado uniforme debido a que la pintura se haya secado demasiado rápidamente.
  2. Si en el techo hay molduras de madera, tápalas antes con cinta adhesiva para evitar mancharlas.
  3. Si vas a pintar el techo de un color diferente al de las paredes, pon una cinta ancha adhesiva en el borde superior de todas las paredes; así trabajarás con mayor comodidad.
  4. No empapes en exceso el rodillo o la brocha y procura escurrirlos en la rejilla del cubo antes de aplicarlos a la pared o techo.
  5. Trata de evitar acumular utensilios innecesarios, sobretodo en si trabajas en espacios reducidos.

El techo
La primera superficie que tenemos que pintar en una habitación es el techo y conviene utilizar esmaltes-gel o emulsiones sólidas para evitar el goteo y las salpicaduras. Empezaremos pintando el borde con una brocha plana y continuaremos el trabajo con el rodillo. En la zona de salida de cables actuaremos con gran precaución, desconectaremos la corriente eléctrica un momento y pintaremos alrededor con una brocha.

Las paredes
Aquí podemos utilizar dos tipos de pintura: al agua y al aceite.

  • Pintura al agua
    La aplicación de las emulsiones o pinturas al agua la haremos empezando por un ángulo de la pared y extendiendo el rodillo o la brocha de arriba abajo en superficies con una extensión de 50 centímetros de alto por 1 metro de ancho. Con este tipo de pintura, ya sea vinílica o acrílica, se cubre muy bien, y generalmente, con una mano ya es suficiente si pintamos del mismo color, o dos manos si lo hacemos de distinto color.

  • Pinturas al aceite
    Si utilizamos pinturas al aceite, la forma de aplicación es como en el caso anterior, pero la superficie que pintaremos cada vez, será la de un cuadrado de 50 ó 60 centímetros de cada lado. En este caso necesitaremos dar dos manos de pintura para que quede bien si lo hacemos en el mismo tono, y tres si es diferente.

Tanto si utilizamos un tipo de pintura como otro, en el envase correspondiente vendrá indicado la superficie de pared que podremos pintar; con este dato nos será muy cómodo poder calcular la cantidad de pintura que necesitaremos para pintar cada habitación. También vendrá especificado el tiempo que tendremos que esperar entre una mano de pintura y otra; es muy importante cumplirlo si queremos obtener buenos resultados.

Paredes empapeladas
Aunque no es muy aconsejable pintar una pared empapelada, tampoco es imposible, siempre y cuando la calidad del papel y su estado sean óptimos. Deberemos comprobar que no hay ni burbujas ni cortes, debidos a una mala aplicación o como consecuencia de la humedad. Quitaremos el polvo del papel con un paño húmedo y algo jabonoso. También habrá que rellenar con masilla los agujeritos y las malas uniones de las tiras; cuando esté seco le pasaremos una lija fina.

Deberemos pintar con un tono de color que sea el más predominante en el papel estampado y de todas formas, antes haremos una prueba en un pequeño trozo para poder comprobar los resultados.

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