En España existen organismos, tanto oficiales como privados, dedicados a defender los intereses del que consume. |
En el seminario internacional "El consumidor del siglo XXI" convocado por la Organización de Consumidores y Usuarios y el Instituto Nacional de Consumo, se llegó a la conclusión que el perfil del nuevo consumidor es el de alguien que da gran importancia a los valores individuales y que exige respuestas a sus necesidades concretas. Así pues, con el ritmo de vida de un país como España en el que las relaciones comerciales son constantes, se ha hecho necesaria la existencia de organismos que salvaguarden los derechos de todos los ciudadanos a la hora de comprar los productos que más tarde consumen.
El Instituto Nacional de Consumo es un organismo autónomo, dependiente del Ministerio de Sanidad y Consumo, que se encarga de esta misión. De él dependen otros organismos públicos y privados que llevan a cabo esta labor de protección, como las oficinas municipales de información al consumidor, que existen en numerosos municipios de toda España. Mediante ellas, el ciudadano puede acudir a su ayuntamiento y presentar las denuncias que sean pertinentes. Pero existe también cobertura autonómica representada en las direcciones generales de consumo de las comunidades autónomas. Así, la labor desde el ministerio se realiza tanto a nivel autonómico como municipal, intentando con ello que las necesidades de los consumidores sean atendidas.
Pero, sin duda, los estandartes más representativos de este tipo de actividad lo forman las asociaciones de consumidores y usuarios. En España existen muchas y muy diversas, la mayoría nacidas ya en el seno de la democracia. Sin embargo, la más antigua que existe en nuestro país se remonta a 1968 y es la Confederación Española de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (CEACCU), en su origen llamada Federación Nacional de Asociaciones Provinciales de Amas de Casa. La CEACCU es el resultado de las numerosas transformaciones de aquella primera organización de consumidores y es la que cuenta con un mayor número de asociados (500.000), integrados en las 54 organizaciones confederadas, tanto provinciales y regionales, que están presentes en todas las comunidades autónomas. Posee representación en un total de 1.113 municipios.
Su objetivo desde su nacimiento ha sido la lucha por la defensa del consumidor y la mujer ama de casa. Para ello intenta a través de la información y la prevención prestar un servicio de ayuda a los ciudadanos, empleando campañas nacionales, como las realizadas en favor de la prevención de la drogodependencia.