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Adaptar un rincón de la casa para convertirlo en dormitorio

Cuando no se dispone de espacio suficiente, el ingenio es el único remedio que nos queda para acondicionar una habitación que responda a nuestras necesidades. Además, es una buena solución para instalar en ella a huéspedes que se presentan sin previo aviso o para las casas de familias numerosas, apartamentos o pisos de una sola habitación.

REDACCIÓN / UNO CONTENIDOS
Diferente uso de un dormitorio
Para aquellas habitaciones que precisen transformarse en un abrir y cerrar de ojos, que por la noche se conviertan en dormitorio y por el día constituyan una espaciosa habitación, existen numerosos trucos y un mobiliario adecuado para satisfacer nuestras necesidades.

Los muebles que más se utilizan para este tipo de habitaciones son los sofás-cama, las camas-nido, las camas abatibles y las camas plegables. Además, para ocultar estas camas convertibles y transformarlas en coquetas mesillas se pueden cubrir con bonitas fundas.

Para conseguir un dormitorio confortable no es necesario disponer de un espacio muy amplio. Existen muebles que están pensados para espacios reducidos. Por lo que se refiere a las camas, sólo hay que elegir la que mejor se adapte al espacio de que disponemos y a nuestras necesidades.

La cama constituye el núcleo del dormitorio y también suele ser el mueble que más lugar ocupa, así podemos elegir entre varias opciones:

  • La cama abatible, que además de ocupar poco espacio, puede servir como aparador o estantería.

  • La cama-nido, una estructura que esconde una cama debajo de otra, es perfecta para colocar en un cuarto de estar o en la habitación de los niños.

  • El sofá-cama, que es el mueble más común y se puede poner en cualquier habitación, puede ser además de matrimonio o individual, dependiendo del tamaño del sofá.

Estas opciones son las más comunes, pero existe otro tipo de mobiliario, como el futón, una idea oriental formada por una cama de lamas con colchón incluido que, plegada, toma el aspecto de un sofá; muebles con cama, que pueden adoptar varias formas, desde un puf hasta una consola y una mesita auxiliar o el sillón cama, que se transforma en una cama de 90 centímetros, donde el asiento y el respaldo suelen servir de colchón y los cojines de almohada.

Complementos
Cuando el espacio es escaso, el tamaño de los muebles es importante, pero también lo es que éstos tengan capacidad para albergar muchos objetos. Los muebles apilables, como sillas, taburetes y mesitas que se puedan colocar unos encima de otros son una de las opciones entre las cuales podemos elegir a la hora de crear una habitación confortable al mismo tiempo que funcional.

Los muebles transformables son otra solución para decorar y ambientar espacios reducidos. Este tipo de mobiliario, de doble función, es muy práctico. Sofás-cama, mesas de altura regulable y las mesitas que se convierten en banqueta son algunos ejemplos de muebles transformables.

Por su parte, los muebles extensibles y plegables también desempañan una excelente función en las habitaciones pequeñas, así como los muebles con ruedas, ya que su sencillo transporte facilita la tarea de cambiarlos de una habitación a otra en caso de que necesitemos hacerlo.

Por último, los muebles abatibles pueden ser mesas, sillas o camas fijadas a la pared que, cerradas, parecen un mueble. Así, es bastante sencillo ambientar y decorar una estancia pequeña sin que por ello nos quedemos sin espacio para caminar libremente por la habitación.

La ubicación de cada mueble es también importante para que éstos ejerzan la función que deseamos. En el cuarto de estar, un sofá-cama puede hacer que esta habitación se convierta en un cuarto de invitados en un momento dado. Para el salón son perfectas las camas que se transforman en puf, mesita o mueble, mientras que para la habitación de los niños, las camas nido y las abatibles son las más prácticas.