El Feng Shui nació en las planicies agrícolas de la antigua China hace 5.000 años. La traducción literal de su término es viento-agua, la razón que los chinos argumentan es que este arte es como el viento, que no se puede entender, y como el agua, que no se puede agarrar. Se basa en las teorías del pensamiento máximo chino, el I Ching, las leyes del Yin Yang y los cinco elementos vitales de la esta cultura oriental.
Para conseguir el objetivo del Feng Shui, que es el equilibrio del ser humano en su entorno, se busca conjugar los elementos de construcción, las formas, los colores, objetos y la decoración para conseguir un equilibrio entre el tiempo, el espacio y el hábitat con sus usuarios.
Así pues si el lugar donde se vive posee un buen Feng Shui, se cree que la vida de la persona transcurrirá de manera mejor en todos los aspectos, siendo los principales la salud, el dinero o el amor. Estas creencias pueden ser aplicadas y llevadas a cabo tanto en las viviendas como en los lugares de trabajo. Para entender este arte hay que conocer la cultura china.
Esta parte de la idea de que todo cambia y evoluciona y que nunca se está estancado en el tiempo. Los médicos chinos creen que cuando una persona enferma, esto parece deberse a alguna cuestión o problema que hay en la vida de esa persona o en su interior, algo a nivel mental, y creen que la solución pasa por revisar estos problemas que pueden estar causándole dicho mal a la persona. Con estas creencias, que rebaten y cuestionan todos los principios empíricos de la medicina, se comprende que este arte se crea capaz de conseguir más armonía y estabilidad en la vida de las personas.
Cada vez que nace una persona según cree la cultura china, se produce un desplazamiento energético creado por la posición de los astros, que incide directamente en la vida de la persona. Las energías están relacionadas con los lugares donde se vive y cómo se vive, por ello, el Feng Shui puede ayudar a conseguir que las personas recuperen y armonicen todas sus fuerzas y energías en un espacio adecuado.