Suscríbete gratis al boletín de Mujeractual

El "fenómeno de Clever Hans"

¿Puede un animal aprender conceptos de matemáticas u otras formas de razonamiento? Desde siglos hubieron personas convencidas de esto.

CARLOS ÓSCAR PIOLA / VETERINARIO
PerroUn caso paradigmático y controvertido es el que ocurrió en la Alemania de 1900. Un señor llamado Von Osten pensó que había enseñado a su caballo Clever Hans a sumar, restar, multiplicar, dividir y a deletrear una palabra. ¿Cómo lo demostraba? El caballo escarbaba la tierra para dar la respuesta numérica correcta (por ejemplo el número 5, cinco movimientos) o el número de orden de la letra deseada del abecedario (por ejemplo la letra C, tres movimientos).

No es de extrañar que Von Osten y su "inteligente" caballo rápidamente se hicieran famosos en la Alemania de entonces. Clever Hans rara vez equivocaba su respuesta.

Varios científicos estudiaron el atípico caso. Uno de ellos, el Dr. Pfungst, luego de una cuidadosa observación, llegó a una lógica pero no menos extraordinaria conclusión. Clever Hans respondía a mínimas indicaciones que el dueño realizaba mediante posturas. Cuando se le formulaba una pregunta al caballo, el dueño se inclinaba levemente hacia delante y Clever Hans comenzaba a escarbar la tierra; cuando llegaba al número correcto, el dueño volvía a su postura normal y Clever Hans paraba de escarbar y recibía un premio.

Pero también los extraños podían formular preguntas a Clever Hans y él daba la respuesta correcta. Pfungst concluyó que el caballo percibía la inconsciente relajación del extraño cuando el caballo llegaba al número correcto y entendía como una señal para dejar de escarbar.

Actualmente, al animal que está influenciado por el comportamiento no intencional de una persona más que el hecho de responder sobre la base de un supuesto conocimiento (conducta no menos destacable, a mi entender) se la conoce como "Fenómeno de Clever Hans". Y tú... ¿qué opinas? ¿Razonan los animales?