Suscríbete gratis al boletín de Mujeractual

Ser padres hoy

(página 2/2) ... viene de

Hay una serie de cuestiones que hemos de tener muy en cuenta para que no nos pille de sorpresa eso de ser padres hoy en día, sobre todo durante los primeros años que serán los más difíciles. Serán los más difíciles en cuanto a acostumbrarse se refiere porque respecto a la educación va a ser una asignatura que hemos de controlar siempre.

A los niños, como a los adultos, hay que demostrarles lo mucho que les queremos. Todos los padres quieren a sus hijos pero se lo demuestran sólo cuando son bebés. Muchas veces no es sólo suficiente con atender cada una de sus necesidades; acudir a consolarle siempre que llore, preocuparse por su sueño por su alimentación; los cariños y los mimos también son imprescindibles. Sólo quien recibe amor es capaz de transmitirlo, lo que no implica que dejen de respetar las normas de convivencia.

Otro de los aspectos a tener en cuenta es mantener un buen ambiente familiar evitando discutir delante de ellos. Hay que educar en la confianza y el diálogo. Para que se sientan queridos y respetados es imprescindible fomentar el diálogo, adecuado en cada ocasión a la edad del niño. Por otro lado, se ha de predicar con el ejemplo. De nada sirve que le riñamos por una actitud o un comportamiento y que luego nosotros lo hagamos, lo que vean de los mayores tenderán a reproducirlo, por tanto hay que poner especial cuidado en lo que se hace y se dice delante de ellos. Existen muchos métodos de decir a los niños lo que deben y no deben hacer pero ninguno tan eficaz como el de predicar con el ejemplo y que vean esa actitud en casa.

Extraer la parte buena y orientar
Es necesario compartir el máximo tiempo con ellos. En la actualidad, muchos padres están muy ocupados durante la semana para poder dedicarle tiempo a sus hijos por lo que el fin de semana hay que recuperar este tiempo perdido y estar con ellos, salir, jugar, divertirse y disfrutar de ellos. Esto muchos padres lo han trastocado y el hecho de que no puedan pasar mucho tiempo con ellos no significa que tengan que sustituir esa falta de tiempo con otras cosas como los juguetes y llenarlos de abundancia.

De nada sirve que porque no podamos estar con ellos tengan más juguetes en la habitación. Una cosa nunca puede compensar la otra y, de esta manera, no hacemos otra cosa que hacer crecer su afán consumista e ir en contra de compartir.

Otra de las cosas que resulta imprescindible es aceptar al niño tal cual es. Cada niño tiene una personalidad que hemos de aprender a respetar. Los padres, en ocasiones, se sienten defraudados porque no tienen las características que a ellos les gustaría que tuviesen, pero hay que aceptarles todas sus virtudes y defectos y no imponerles ideas sobre el futuro en torno a lo que los padres quieren que sean de mayores. Los padres deben enseñar a valorar y respetar lo que rodea a los niños y prohibirles menos y elogiarles más.

En definitiva, ensalzar más sus virtudes y no estarle siempre diciéndole sus defectos. Y jamás hay que perder delante de ellos la paciencia, más vale cuando estemos muy enfadados en vez de decir "no te soporto" o " no te aguanto", "que tonto eres" contar diez y salir de la habitación donde estemos con el niño, cualquier técnica es buena antes de reaccionar con agresividad a una de sus trastadas ya que de esa manera nos tendrán el punto tomado y sabrán como ponernos nerviosos enseguida.