Los sistemas de domótica le pueden permitir olvidarse de aspectos como la seguridad de su casa o del ahorro energético. No tendrá que preocuparse de si se ha dejado las luces encendidas, de si hay un escape de gas o de agua etc. estos sistemas llevan ya años implantándose en otros países como EE.UU., Japón y Francia y empiezan a hacerlo en España. Llegan las casas inteligentes.
La domótica es una disciplina tecnológica que se aplica en edificios en general. Es el conjunto de sistemas que automatizan las instalaciones del hogar. Una vivienda será domótica si incluye una infraestructura de cableado y los equipos necesarios para disponer de servicios avanzados en la misma. Para ello se deben cumplir requisitos como una gran facilidad de uso y la existencia de sistemas integrados e interactivos. La facilidad y simplicidad de utilización de los sistemas, es el objetivo principal.
Los sistemas de domótica son sistemas de control de las instalaciones de un edificio. En un sistema de domótica se integran todas las funciones de gestión, control, regulación y comprobación de todos los elementos asociados a dicha instalación. Los sistemas domóticos permiten disponer de una vivienda dotada de un Sistema de Control Doméstico capaz de realizar cualquier función que se le pida. Comunicarse, proteger su casa, controlar a distancia sus aparatos domésticos, es decir, vivir mejor.
Áreas de acción
Estos elementos pueden ser clasificados en distintas áreas: climatización, detección de incendios, control de seguridad y acceso al edificio, sistemas de iluminación, etc. En definitiva todas las instalaciones que comprende un edificio.
Estos sistemas incluyen una gran variedad de controladores conectados a cualquier enchufe de la casa que envían señales a través de la red eléctrica existente en el hogar para el control de luces y aparatos conectados a los módulos.
Las ventajas de estos sistemas, a diferencia de un sistema tradicional, es que el control de todas las instalaciones se centralizan en uno, con la ventaja de ser sumamente sencillo la ampliación o modificación del sistema en un futuro.
Se podrán encender o apagar luces y aparatos desde cualquier punto de la casa, incluso desde fuera de ella. Se podrá programar el encendido y apagado de luces y aparatos de forma automática a la hora deseada y aparentar así su presencia en la casa cuando no se esté en ella, alejando a posibles intrusos.
La casa del futuro
La palabra domótica proviene del latín domus y define un conjunto de funciones y servicios aplicados al ámbito doméstico. Una vivienda domótica, también llamada inteligente, es aquella que tiene instalados sistemas de medida, mando, regulación y control de todas las funciones que intervienen en un edificio. Todas estas funciones son realizadas por diversos equipos interconectados a través de un BUS de comunicación. Se obtiene así información de todas las variables del entorno (temperatura, luz, humedad, humos...) y una vez tratada, se dan una serie de órdenes para modificar dichas variables.
La domótica se centra en cuatro objetivos básicos: energía, confort, seguridad y comunicaciones. Este tipo de instalaciones, novedoso en España, lleva funcionando en Japón, Estados Unidos, Alemania o Francia más de 10 años.
Una de las ideas preconcebidas de la casa electrónica es llenar el hogar de aparatos de difícil uso que hacen posteriormente inútil su coordinación. Nada más lejos de la realidad, ya que el centro neurálgico hipotético de todo este caos es el ordenador personal.
La seguridad no sólo es aquella vieja sirena que se activa cuando alguien intenta forzar la puerta. Es el dispositivo inteligente que puede llamarte a la oficina si alguien amenaza la seguridad del hogar, que puede encender las luces simulando una presencia en casa y disuadir así a los amigos de lo ajeno, o activar una cámara que grabe en vídeo a nuestro intruso.