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Confort sin sustos en la factura

Aún estamos a tiempo de tomar algunas medidas para evitar pagar más de lo necesario cuando llegue el frio.

MARTA OLIVÉ / UNO CONTENIDOS
Termostato
Entre el 25% y el 30% de las necesidades de calefacción de un hogar estándar son debidas a las pérdidas de calor que se originan en las ventanas.
Ahorrar en la factura de la electricidad y el gas es uno de los objetivos de todos los hogares que cuentan con calefacción. La subida de las tarifas supone un buen motivo para tomar una serie de medidas antes que llegue el riguroso invierno y evitar males mayores. Uno de los primeros aspectos a tener en cuenta es que la temperatura interior se debe mantener entre 20-22 grados centígrados, ya que por cada grado que se aumente se incrementará el consumo de energía en un 7%, aproximadamente.

En paralelo, entre el 25% y el 30% de las necesidades de calefacción de un hogar estándar son debidas a las pérdidas de calor que se originan en las ventanas, por lo que resulta fundamental revisar y mejorar sus aislamientos en caso de que detecten deficiencias en los mismos. Por ejemplo, se pueden instalar sistemas de doble ventana o de doble acristalamiento en las ventanas, que aportan la ventaja de reducir prácticamente a la mitad la pérdida de calor con respecto al cristal sencillo. Asimismo, una vivienda mal aislada necesitará siempre más energía, mientras que realizar pequeñas mejoras en el aislamiento entre muros puede conllevar ahorros energéticos y económicos de hasta un 30% en calefacción.

¿Y en cuanto a los edificios? La mejor opción pasa por la calefacción central colectiva que permita la medición y regulación individualizada en cada una de las viviendas u oficinas, que supone un sistema mucho más eficiente y barato que instalar dispositivos independientes. Precisamente, las colectividades se pueden beneficiar también de innovadoras instalaciones que funcionan con la biomasa como fuente de energía tanto para calefacción como para agua caliente, sustituyéndose así los combustibles más generalizados como el carbón, el gas o el gasóleo.

Uno de los secretos para mantener a raya la factura cuando llegue el invierno pasa por haber realizado un correcto mantenimiento de las calderas.
Trucos para ahorrar
A la hora de ahorrar con la llegada del invierno, tampoco está de más seguir algunos otros trucos sencillos pero vitales para controlar el consumo. El primordial pasa por encender la calefacción por la mañana, apagándola -a excepción de zonas muy frías- durante la noche porque el calor acumulado durante el día ya será suficiente. Tampoco hace falta ventilar una habitación durante más de diez minutos, ya que más tiempo supondrá malgastar energía.

En especial en casas de gran tamaño, si hay alguna habitación vacía se aconseja bajar la temperatura o incluso cerrar la válvula del radiador, mientras que también se debe evitar obstruir los radiadores con muebles o cortinas.

Más allá de seguir estos consejos, uno de los secretos para mantener a raya la factura cuando llegue el invierno pasa por haber realizado un correcto mantenimiento de las calderas y someterlas a revisiones periódicas. Y es que una caldera en mal estado acaba consumiendo más energía y tiene dificultades para la combustión.