Lo invisible siempre ha puesto preguntas al inexplicable mundo interior, el mundo astral, donde se mueven todas las leyes fundamentales del ser, lo que pone nuestro cerebro a trabajar constantemente desde que vimos la primera luz.
Es justo reconocer que el cuerpo humano en su completa constitución ofrece tantas variedades de sus componentes ofensivas y defensivas sin que falte un dueño que es el cerebro, ya que se encarga de emitir y recibir imágenes o informaciones por vía del conducto mental, sin olvidar la fuente energética y las vibraciones que envuelven nuestro cuerpo, hasta que Dios nos mantiene el último soplo.
Por cierto, el hombre es un potencial viviente siempre dispuesto a la auto defensa, nació "telépata", vidente, filósofo, taumaturgo y aún no se explica la fascinación de ciertos fenómenos paranormales.
Amuleto es una palabra de origen latino (amuletum). Otro término de raíz árabe la define como jamalet, que significa "llevar contigo", así me lo explicó una estudiosa de una comunidad árabe. Se reconoce a Plinio (escritor latino, 23-79 A.C.) como el primero en usar la palabra "amuletum", que no hay que confundir con talismán, tema que trataré más tarde.
El hombre primitivo vivía de la caza y la pesca. El terror a las enfermedades le hacía ingeniar cómo preservar su vida y la de su familia. Las picaduras de insectos debían ser curadas con las raíces, las infecciones intestinales con hierbas, infusiones y fragancias. El peligro de los ataques de animales feroces así como las heridas de flechas o de otros objetos contundentes, según un viejo texto, era prevenido por rituales y bailes. Una muerte natural se le ofertaba a Dios o a los dioses, la muerte accidentada se la culpaban a los espíritus malignos, y si la persona no era amada en vida, el fuego y los conjuros tenían el deber de purificar el ambiente y la gente.
El descubrimento del bronce, el hierro, la arcilla, el uso de los huesos, cuernos, etc. dió a la luz a una vasta gama de amuletos prehistóricos en forma de ruedas, martillos, discos. El imperio de los amuletos creció con el conocimiento de las piedras preciosas, metales nobles, plantas medicinales, partes de animales.