|
|
 |
Amuletos (segunda parte)

|
El principio fundamental de la existencia de cierta fuerza conectada con el poder de la mente humana o particularmente con la fe, eleva el poder espiritual, donde la voluntad juega el rol primordial de permitir a la imaginación amplios caminos, no importa de qué creencia religiosa o étnica. |
LÍA BATTAGLIA
Como ya había mencionado en la parte primera, el hombre siempre ha tenido que abrirse puertas, buscar soluciones, alimentos, medicamentos y protección, entonces hay una pregunta obligada, ¿quién fue el primer hombre o mujer que buscó protección amulética, Adán o Eva?, ¿fulano o fulana?, ¿quién sabe?
Todos en la faz de la tierra estamos sometidos a fuertes emociones, las cuales nos condicionan según las circunstancias, miedo, terror, temor preocupación, superstición, sugestión, autosugestión, y otras más. La Autosugestión por ejemplo, puede hasta sanar una enfermedad psicosomática o alimentar positivamente una mente mal tratada.
Paracelso sostenía que no hay "nada en cielo o en la tierra que no se parezca al hombre". Entonces tenemos obligatoriamente que dar espacio a estos objetos los amuletos, que inicialmente el hombre sin cultura, sin recursos, creó para fortalecer la psique, para vestir el cuerpo de amor y de chispa.
Quiero dar a conocer algunos ejemplos de amuletos, en donde fascinación, misterio, historia y realidad hacen particularmente atrayente esta última parte. Mi procedencia napolitana podría hacerme hablar sobre este tema durante meses, además, siendo artista, abrigando con ellos tanto tiempo, tengo buen material de conocimiento.
- La mano protectora, un amuleto de la época romana contra el mal de ojo. La mano muestra el puño cerrado, con los dedos meñique e índice abiertos formando unos cuernos. No hay que olvidar que el ex presidente de la República Italiana, Giovanni Leone, por algo que consideró de mal augurio, mostró en televisión y también a la prensa, los cuernos que hizo con la mano derecha, entrando en el "Quirinale" en Roma. Esa expresión de conjuro fue más fuerte que su imagen pública. Otra figura que muestra el puño siempre cerrado, visible el pulgar que sale entre el índice y el dedo medio se llama "figga o fiche" y se considera potentísimo. Amuleto contra de la envidia y el mal de ojo. ¡Los romanos no juegan con la superstición!
|
|  |
|