Quirología, la línea del destino

(página 2/2) ... viene de
Las líneas de la mano
Las líneas principales son tres de la mano son:
- Línea del Corazón
- Línea de la Cabeza
- Línea de la Vida
Los estudios milenarios permitieron aumentar a siete las líneas de las manos, añadiendo:
- Línea del Destino
- Línea del Sol (o de Apolo)
- Línea del Matrimonio y
- Línea de los Hijos
A estas líneas se les dieron el nombre de los sietes planetas tradicionales: Venus, Júpiter, Saturno, Marte, Mercurio, Sol, Luna.
La mano tiene los doce signos del zodíaco y los montes a los cuales se dedica un planeta. La línea del destino empieza en el centro de la palma de la mano y llega hasta el monte de Saturno.
No pocas veces me pregunto "¿porqué el hombre tiene siempre que reprochar algo al propio destino?". Por cierto, yo también algunas veces me quejo de mi destino, que con o sin razón me atormenta. He escuchado muchas expresiones como implorar a la Divina Providencia que venga en ayuda a los que golpea la mala suerte.
El comentario del inevitable "fatum" palabra derivada del latino, que quiere decir fatalidad, se encuentra en el centro de varios conceptos, donde la opinión de la gente es concebida en forma diferente. Las afirmaciones que de cualquier modo somos responsables de nuestras acciones las dice mucha gente. Lo que no se puede cambiar es lo que llega del Cielo, lo que nos viene predestinado, eso también encuentra amplios espacios entre el criterio de todo lo demás.
En consideración a mi experiencia profesional, de lecturas de antiguos y modernos textos, de hechos vividos en primera persona, me dan muchas veces que pensar sobre el destino, me permiten escribir lo que conozco y lo que pienso sobre la parte predestinada al ser humano. Tal permisividad me obliga a dar una respuesta a aquellos que siguen preguntando el porqué de la infelicidad. La sed del saber, el miedo de incurrir en una calamidad, la preocupación de un futuro incierto, latente en todos los seres vivientes, ocurre en todas las latitudes.
El hecho de ser rico o pobre, de ser célebre o no, no significa ser feliz. Yo afirmo siempre que la felicidad no se compra, se gana. La felicidad es fraccionada, discontinua, pasiva. A veces se viven momentos felices, sólo tomando un "cafecito" con una amiga/o, estar en paz con el propio interior, a veces regalar una flor o un beso a quien lo necesita, esta es la felicidad.
Ampliar
Quirología. El destino
El arte de la quiromancia
|