Estufas o calefactores eléctricos
Es conveniente utilizar placas eléctricas o convectores de aire ya que éstos no poseen ningún foco de calor directo capaz de quemar al niño si coloca su mano encima o de incendiar su ropa si se acercara demasiado. Si no hay posibilidad de cambiar el sistema de calefacción, la solución está en colgar los aparatos lo más altos posible de forma que el niño no alcance a tocarlos. Son desaconsejables las estufas de gasoil o gasolina situadas en habitaciones pequeñas o con poca ventilación.
En la cocina
Actualmente son muchos los hogares en los que se cocina con placas vitrocerámicas y éstas presentan menos peligros que las cocinas con llama. En el caso de las placas de vitrocerámica existen algunas en las que ni siquiera hay peligro de quemadura aunque pusiéramos las manos encima, son sistemas muy sofisticados de protección. Sin embargo, aún son muchas las casas donde existe la llama como fuente de calor, en este caso es conveniente colocar un sistema de protección alrededor de la cocina para evitar que los niños lleguen al fuego y a las sartenes o cazos que estén en ese momento utilizándose.
Si utilizamos cerillas o un encendedor de gas para prender el fuego, hay que dejarlos siempre bien altos y lejos del alcance de los niños. Los extintores de incendios en perfecto estado de uso son obligatorios en todas las cocinas, pueden salvarnos la vida en el peor de los casos.
Otro foco de peligro en las cocinas son los detergentes y productos químicos que se utilizan para la limpieza, éstos deben estar siempre en estantes bien lejos del alcance de los niños o en armarios con cierres de protección.
En el dormitorio
Si el niño tiene menos de 12 meses y utiliza chupete, nunca debe colgarse éste del cuello del niño. Tampoco es recomendable que duerman con almohadas por el riesgo de asfixia.
Mientras sea pequeño y necesite barandas de protección alrededor de la cama, hay que asegurarse bien de que están bien levantadas y sujetas.
Apartar todos los muebles que puedan haber alrededor de la cama con los que pudiera chocar el pequeño si se cae.
Dejar una alfombra gruesa y mullida justo al lado de la cama, para que pueda amortiguar el golpe del niño, si éste cayera.
Las ventanas
Debe evitarse siempre que el niño pueda abrir las ventanas por sí mismo, teniéndolas bloqueadas con mecanismos que se venden en tiendas especializadas para que no puedan abrirse o sólo puedan hacerlo unos diez centímetros. Hay que estar especialmente atentos en este tema, los niños tienden a explorar todo y subirse a una silla es fácil con tal de alcanzar la ventana y abrirla.
Cuartos de baño
No es conveniente que hayan cerrojos en las puertas para evitar que el niño pueda encerrarse y luego no ser capaz de abrirlos.
Si las medicinas están el baño, siempre en armarios altos donde no se pueda acceder fácilmente. Una recomendación importante es no tomar medicamentos delante de los niños, ya que éstos tienden a imitarnos en todo y podrían tomarlos en un descuido de los adultos.