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Prevenir y curar la otitis

La otitis es el trastorno más frecuente entre los niños menores de tres años. Es una infección generalmente bacteriana que afecta al oído medio (la cavidad situada entre el tímpano y la parte más interna del oído), siendo uno de los motivos de consulta más frecuente en pediatría. Se calcula que antes de los tres años el 80% de los niños enferma por lo menos en una ocasión de una otitis media, mientras que un 30% enferma en tres o más ocasiones.

MARÍA JESÚS RALUY / MUJERACTUAL
Oido
La otitis es una infección, generalmente bacteriana, que afecta al oído medio.
¿Por qué se produce?
Al padecer un resfriado o gripe, la nariz se tapa debido al aumento de mucosidad, lo que produce en algunos casos un bloqueo de la trompa de Eustaquio, creando un terreno propicio para la proliferación de las bacterias (aunque la mayoría de otitis medias agudas son debidas a bacterias, hay algunas causadas por virus). Si esto ocurre, aumenta el riesgo de que el oído medio se llene de secreción infectada, irritando el tímpano y provocando la formación de pus. Cuando la infección alcanza este nivel se desencadena un dolor agudo y persistente que en algunos casos va acompañado por una subida de temperatura.

El motivo de que esta infección bacteriana sea tan frecuente en los niños se debe a que el canal de la trompa de Eustaquio es más estrecho y más horizontal que el del adulto. Por eso los virus o las bacterias llegan fácilmente desde la boca o desde la nariz hasta el oído. Otro motivo es la mayor frecuencia de las infecciones en las vías respiratorias altas que se dan en los niños.

Una causa de otitis también bastante habitual suele ser el aumento de tamaño de la amígdala faríngea, un proceso que se conoce como hipertrofia de vegetaciones (adenoides). Como esta amígdala está a la altura de la salida de la trompa de Eustaquio, obstruye la ventilación del oído medio siempre que crece.

Hay niños que tienen más posibilidades que otros de padecer otitis debido a la suma de varios condicionantes como puede ser una estructura peculiar de su oído (posible herencia de sus padres), el contacto con otros niños, que facilita las infecciones, o el estar en un clima húmedo o con mucha polución.

De todas formas, la perforación del tímpano provocada por una otitis no es signo de alarma puesto que esta membrana se recompone fácilmente sin que se produzcan daños permanentes.

Síntomas
Las pistas las suele dar el propio niño: mueve la cabeza, se toca el oído que le duele y en la cuna o cama se tumba también sobre el lado afectado. Cuando al niño se le toca el triángulo del cartílago que está justo encima del lóbulo, hace muecas, gira la cabeza o chilla. El síntoma más constante es el dolor, que suele ser interno y de predominio nocturno. Hay otros síntomas como la pérdida de apetito, temperatura elevada o sordera parcial.

Tratamiento y prevención
Cuando un niño tiene los síntomas mencionados se debe acudir al médico. Nunca se le debe tocar la parte interior del oído ni tampoco es conveniente ponerle algodones en los oídos.

El médico suele mandar antibióticos para todas las otitis, excepto las serosas, que por regla general, suele ser el mejor tratamiento para curar la otitis. Se administran por vía general, no local, dado que las gotas antibióticas pueden ser perjudiciales pues no alcanzar el lugar donde está la infección (esta enfermedad afecta a la parte del oído que está detrás de la membrana del tímpano).

Para que el tratamiento sea eficaz, es necesario seguirlo durante el tiempo prescrito por el médico, generalmente entre siete y diez días, incluso aunque el niño se encuentre mejor al cabo de pocos días, porque si el tratamiento se interrumpe o se hace mal, las bacterias que quedan pueden multiplicarse dando lugar a otra recaída.

Cuando un niño sufre muchas infecciones seguidas, es necesario que el médico haga un estudio con el fin de descartar que exista un problema responsable de estas recaídas. Si las vegetaciones son la causa de la deficiente ventilación del oído medio y las otitis se repiten, los facultativos médicos por regla general son partidarios de quitarlas.