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¿Qué hay para comer?

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Cuando nuestro niño empieza a comer de todo, empieza el dilema, la alimentación debe ser variada a base de verduras, carnes, pescados, frutas... pero qué hacer si se cierra en banda a según qué sabores. |
GRACIA ELVIRA / MUJERACTUAL
Hay que acostumbrar al niño a comer de todo desde bien pequeño. | Hay que acostumbrar al niño a comer de todo desde bien pequeño, ese hábito es difícil introducirlo cuando va haciéndose mayor y no tiene la costumbre de probar nuevos sabores. Es fundamental crear al niño el hábito de comer de cuatro a cinco veces al día, evitando darle de comer cualquier cosa durante horas.
Es importante tener en cuenta:
- No se alimenta mejor al niño si le atiborramos de carnes grasas o embutidos, al contrario, la ingesta excesiva de estos alimentos puede llevar a una obesidad que nada tiene que ver con la salud.
- Hay que evitar la costumbre de comer dulces o bollería industrial puesto que no aportan ningún nutriente básico para el crecimiento de nuestro hijo y sí por el contrario azúcares innecesarios que pueden producir caries en los dientes y grasas animales en exceso.
- Es necesario que el niño se acostumbre a comer en la mesa junto con el resto de adultos y se levante cuando haya acabado su comida, de esa forma asociará la comida como algo a compartir con el resto de la familia y además sabrá que no puede levantarse de su silla hasta que acabe la comida. Aunque esta no parezca una recomendación nutricional, sí lo es educativa y puede ayudar a que los niños que son poco comedores asocien la comida como algo social y divertido que comparten con sus padres y hermanos.
- Durante las comidas la mejor bebida es el agua. La leche o los zumos es mejor tomarlos durante el resto del día, en el desayuno, la merienda o si le apetece una bebida entre horas.
- Es indispensable que los niños empiecen el día con un buen desayuno, lo óptimo sería que tomaran un zumo de frutas natural a base de naranja, mandarinas, kiwi o fresas, se puede ir alternando dependiendo de los gustos del niño; también debe haber cereales o pan y leche.
Fuera de casa, en el colegio
- Después del desayuno, al colegio, y durante la mañana para que el niño tome un almuerzo con el resto de compañeros, deberemos prepararle un pequeño bocadillo a base de pan con algo de queso o con jamón. Si el niño es reacio a comer bocadillo, podemos sustituir el pan por pan de molde o bollitos que siempre resultan más suaves al paladar. Si aún así no quieren tomarlo, habrá que ir sustituyéndolo por otros alimentos como galletas naturales o magdalenas caseras.
- Ya en el colegio hay muchos niños que se quedan a comer en los comedores escolares. Hay que confiar en este caso en que las dietas programadas para los pequeños son equilibradas. Siempre el colegio debe informar a los padres de cuales son los menús que van a darse a los pequeños y cómo se comporta el pequeño a la hora de comer.
Una recomendación importante es que cuando el niño vuelve de la escuela no se le den alimentos fuera de horario, como bollería o chocolates, es mejor en este caso adelantar la hora de la cena y que coma un primer y segundo plato completos.
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Desequilibrios alimentarios en los niños
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