Los más pequeños tienden a correr o trepar de una forma exagerada y los más mayores son niños inquietos y nerviosos. |
A este tipo de comportamiento se le denomina el "Trastorno de Déficit de Atención". Los más pequeños tienden a correr o trepar de una forma exagerada y los más mayores son niños inquietos y nerviosos, ya que no canalizan esa hiperactividad de una forma organizada.
En Estados Unidos existe un 3% de niños afectados por este trastorno, y es curioso observar que es 10 veces más frecuente en niños que en niñas.
¿Cuáles son los síntomas?
Las características que se repiten en todos estos niños son fáciles de observar y son fundamentalmente:
- No saben organizar sus tareas y da la impresión de que no escuchan cuando se les dan instrucciones.
- Son muy distraídos, dispersando su atención en cualquier cosa mientras se les habla.
- Es frecuente que los trabajos que hacen sean descuidados porque son demasiado impulsivos.
- Tienen dificultades para esperar que les toque el turno si participan en actividades con más niños.
- Es corriente que no obedezcan las órdenes o que no hagan las tareas que se les pide.
- No son capaces de mantenerse jugando el mismo tiempo que los compañeros de su misma edad, se cansan y quieren empezar juegos nuevos.
Consecuencias
Las principales e inmediatas consecuencias de esta dolencia o enfermedad son:
- Si no se trata al niño correctamente, puede sufrir un retraso en el colegio muy difícil de superar.
- No es capaz de mantener buenas relaciones con los compañeros de clase ya que no participa correctamente en los juegos ni en las actividades de grupo.
- Puede convertirse en un niño introvertido debido al rechazo por parte de los mayores y de sus amigos.
¿Cómo hay que actuar ante este problema?
Lo primero es acudir al pediatra del niño o al médico de la familia para que éste haga un diagnóstico y determine si efectivamente se trata del Trastorno de Déficit de Atención junto a un problema de hiperactividad, él les remitirá a un psiquiatra o psicólogo infantil para su posterior tratamiento. Cuando el problema es sobre todo de hiperactividad, algunos especialistas pueden recomendar medicación complementaria al tratamiento. Los psiquiatras infantiles recomiendan a los maestros y a los padres que practiquen una enseñanza específica para estos niños.