¿Cómo influyen los espacios publicitarios en los más pequeños? |
Todos los meses de diciembre se inician con los preparativos de las Navidades. La mayoría de anuncios televisivos, además de vehículos y empresas de telecomunicaciones, estaban copados por los perfumes, los turrones y, cómo no, por los juguetes. La imperecedera frase de "me lo pido" volvía a sonar por la gran mayoría de los hogares españoles.
La oferta disponible en el mercado y las fuertes campañas publicitarias que nos "invaden" en estas fechas, convierten la selección de juguetes en una difícil elección para los padres. Ante las múltiples preguntas que asaltan a un adulto antes de la elección del producto, la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ) propone, ante todo, partir de las necesidades del niño y no de las preferencias de los padres. Quienes juegan, deben ser partícipes de la elección. El juguete se regala, no se impone. Pero especialmente, hay que tener en cuenta que debe resultar divertido y conectar con los intereses de quien lo emplea. Para tener éxito, un juguete debe estar cercano al mundo inmediato del niño y a su propia imaginación. Para ello, conviene fijarse en la actividad que propone el juego y pensar si ésta puede ser atractiva y divertida. Si no es así, puede ser pronto abandonado y sustituido por otro.
En general y salvo algunas excepciones, los anuncios de juguetes que aparecen en un medio de comunicación, y sobre todo la televisión, no suelen ser fieles a la realidad y presentan unas características que luego no se encuentran cuando el juego se tiene delante.
A veces, los niños piden juguetes porque están de moda (salen en la televisión) o porque los tienen sus amigos. Los adultos deben ser los que valoren si el deseo por el juguete es momentáneo o realmente es un producto que se va a utilizar durante un largo período de tiempo.
Seguridad
El primer aspecto en el que debe fijarse el consumidor, una vez considerado que el juguete puede interesar, es en la seguridad. A este respecto, existe una normativa de obligatorio cumplimiento para todos los juguetes comercializados en la Unión Europea. Deben ser sólidos y resistentes. Como en cualquier otro producto que compremos, debemos exigir que su duración sea aceptable. Los juguetes que se rompen con facilidad acostumbran a los niños a usarlos de forma descuidada, creando así hábitos que no favorecen el respeto por las cosas.
Los fabricantes de juguetes recuerdan que éstos deben ser estimulantes de la creatividad, la imaginación, la motricidad, la inteligencia o cualquier otro aspecto de la personalidad, y para ello es importante que permitan al niño tener un papel activo durante su empleo. Los niños y niñas han de ser siempre protagonistas de sus juegos y no simples espectadores. Los que han de jugar son ellos, no los juguetes.
Los juguetes deben responder a cada edad y a sus necesidades de crecimiento. No deben ser ni demasiado complicados ni demasiado simples. El hecho de que no estén adaptados a la edad puede ser una de la causas de que se arrinconen. Observando el juego de los niños, y jugando con ellos, será fácil darse cuenta de qué tipo de juegos van necesitando a medida que se hacen mayores. Aquí, la edad que recomienda el fabricante puede orientar al consumidor.
El sector juguetero en España
El sector del juguete engloba a un alto número de empresas cuya actividad se va orientando, cada vez más, hacia un producto de alto diseño, calidad y valores pedagógicos, para poder competir en el mercado internacional, en el que por precio se le hace muy complicado mantenerse.
La AEFJ, organización que engloba a los fabricantes de juguetes españoles, tiene un código deontológico de conducta para publicidad. Según Julia Oriol, del Departamento de Comunicación de la AEFJ, "la estrategia publicitaria la planea cada empresa. Como asociación, abogamos por una buena publicidad, con un código deontológico que no tiene ningún otro sector, que se sacó en 1993. Estamos sometidos a una norma de autorregulación".
El sector se encuentra, en estos momentos, en una etapa de crecimiento notable del comercio exterior, para lo cual es necesario el alto nivel de calidad que se busca en cada producto. La mayoría de empresas jugueteras están radicadas en la Comunidad Valenciana, desde la que se exporta el 64'3 por ciento del total del juguete vendido por España.
Si hay una característica que define a este sector, ésa es la estacionalidad, ya que más del 70 por ciento de los juguetes se venden entre el 1 de diciembre y el 6 de enero, día en el que se celebra la festividad de los Reyes Magos.