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El consumismo empieza desde niño

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Publicidad en televisión
Sobre la publicidad en televisión de los juguetes, José María Múgica, responsable de publicidad de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), tiene muy claro que "se trata de una publicidad que no es engañosa desde el punto de vista legal, por lo menos en términos generales. La razón fundamental es que el mensaje, aquello que normalmente destruye el concepto de ilegalidad o publicidad engañosa desde el punto de vista de la ley, no llega a los niños. El niño queda prendido por la imagen, por el sonido, que es lo que realmente le impacta, y lo que hace que esa publicidad no se pueda considerar engañosa son las bandas que pasan a toda velocidad por debajo de la imagen. Ahí es donde están los mensajes esenciales de información, es decir, 'precio superior a 5.000 pesetas', 'los muñecos se venden por separado' o 'animación realizada por ordenador'".

Estos datos esenciales no son leídos por los niños. Para Múgica, el niño "piensa que lo que está viendo y se está imaginando por la conjunción de sonido e imagen responde al juguete, con lo cual se crean falsas expectativas que luego la realidad desmiente, con lo que se puede generar la frustración".

Para el responsable de publicidad de la OCU, "nosotros aconsejamos que los adultos se tomen en serio la carta a los Reyes Magos. Cuando decimos tomar en serio, nos referimos a que se sienten con los niños y aprovechen para hacer una lectura crítica del anuncio y traten de que el niño se fije en lo que no se puede fijar por razones obvias, y luego, en alguna visita a un puesto de venta, el niño coja el juguete que va a pedir para que se dé cuenta de que no se mueve por sí mismo, de que el muñeco está en una caja solo. En definitiva, que de alguna manera, aquello que le parecido tan maravilloso en el anuncio es más austero".

Por lo tanto, es importante que el niño vea el juguete y lo palpe. De hecho, cada vez con mayor frecuencia en las tiendas especializadas y en las grandes superficies hay zonas en las que los niños pueden tocar y jugar con ellos y, de esa manera, percibir la realidad del juguete.

A la OCU, como organización que defiende los intereses de los consumidores, "no llegan quejas sobre publicidad del juguete. Además, es inútil, pues si llegaran no tendríamos nada que hacer", concluye Múgica.

Lo que es indudable para la OCU es que la calidad del juguete fabricado en España "está fuera de toda duda. Nosotros hemos puesto un pero en el estudio que hemos hecho recientemente sobre seguridad del juguete, en el sentido de que no siempre la marca CE, de todos los productos que hay en el mercado, es una garantía suficiente".

Una postura diferente tiene Jaime Ferri, consejero delegado de Famosa, empresa dedicada a la fabricación de juguetes, considera que su empresa "está utilizando la publicidad en televisión de la misma manera que se hace en todo el mundo. Porcentualmente, nuestro gasto en este medio es inferior a lo que se considera normal en el sector en todo el mundo, porque tenemos conceptos muy sólidamente establecidos en nuestro mercado y no necesitamos gastar más. De cualquier manera, nuestra posición es que la publicidad en televisión es un elemento de venta y que beneficia a todos, especialmente al consumidor".

Como consecuencia de la publicidad en televisión, el juguete se utiliza, según Ferri, "por la mayoría de los grandes detallistas como un producto para atraer gente al punto de venta, de tal forma que prácticamente lo venden al costo. Si no hubiera publicidad en televisión volveríamos a márgenes decimonónicos, donde los del detallista llegaban a ser de un 70 por ciento".

Sobre si los anuncios televisivos reflejan o no la realidad del juguete, Jaime Ferri considera que "hay un código deontológico, al que la AEFJ se adhirió y los spots de televisión se analizan de una manera muy pormenorizada y cumplen todos los requisitos. Puede salir un spot que no cumpla esa normativa, pero le aseguro que se retiraría antes de una semana".

"Nosotros hemos hecho un estudio de la franja de programas infantiles en los doce meses del año. Para mi sorpresa encontramos lo siguiente: de los anuncios hechos en las franjas infantiles a lo largo de los doce meses del año, solamente el 11 por ciento eran de juguetes. El 89 por ciento restante eran de otro tipo de productos, como golosinas, pastelitos, e incluso coches en los que se utiliza al niño como inductor a la compra. Pero me parece estúpido, entre comillas, que la gente se meta con el sector de los juguetes cuando representa sólo el 11 por ciento de la publicidad que se emite en los programas infantiles. Lo que pasa es que los juguetes se regalan mayoritariamente en Navidad y Reyes, y la publicidad se concentra", argumenta Ferri.

Sobre la concentración de las ventas de juguetes en sólo dos meses del año, el consejero delegado de Famosa comenta que "estamos tratando de convencer al consumidor de que los juguetes deberían comprarse más a lo largo del año. Todos hemos sido niños y sabemos que cualquier buen juguete ayuda al niño a desarrollarse en muchas facetas de la vida".