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Niños superdotados

En nuestra sociedad actual se da verdadera importancia a la inteligencia, quizá demasiada, inteligencia no equivale siempre a éxito, aunque hay que reconocer que sí lo favorece. Pero, ¿cuáles son los factores determinantes del desarrollo intelectual de cada individuo?

YOLANDA BARBERÁN / MUJERACTUAL
Niños en clase
La inteligencia es resultado de los genes heredados y las condiciones ambientales que rodean a la persona.
Después de diversas teorías, los psicólogos coinciden en que la inteligencia de cada persona viene dada por los genes heredados de sus progenitores y las condiciones ambientales que le rodean. Es decir, que el posible potencial del niño se verá incrementado o disminuido en función del ambiente en el que crezca. Por ejemplo, muchos psicólogos apuntan que el nivel socioeconómico y educacional de los padres serán factores muy determinantes en el desarrollo intelectual de sus hijos.

Pero existen niños que desde bien pequeños destacan entre sus compañeros por su extraordinaria madurez e inteligencia. Son niños que suelen tener un CI (Coeficiente Intelectual) superior a 140 y un talento innato para una o dos actividades creativas. Generalmente estos niños pesan más al nacer, suelen ser más altos y tener un desarrollo motor y lingüístico precoz. Y si a todo este potencial se le suma un medioambiente cultural rico y una estimulación adecuada el resultado sin lugar a dudas será la superdotación o niños superdotados.

Esta superdotación, en ocasiones y en contra de lo que cabría esperar, suele volverse en contra del propio niño y de su personalidad. Está comprobado que cuanto mayor es el coeficiente intelectual del niño superdotado, mayores problemas de adaptación tiene éste, tanto a nivel escolar, social o emocional. Resulta más que paradójico que niños superdotados sufran de fracaso escolar, aunque la causa es bien simple: estos niños se aburren. La escuela no está adaptada a sus necesidades reales y como consecuencia se aburren y pierden todo interés por ella y las enseñanzas que allí se imparten. Algo parecido sucede con sus compañeros, con los que ni comparte intereses, ni nivel intelectual, ni tan siquiera el lenguaje. Como consecuencia el niño irá perdiendo el contacto con los niños de su edad, a medida que va creándose para sí mismo un mundo aparte. Por eso no es de extrañar, que la inmensa mayoría de los niños superdotados tiendan al aislamiento y la soledad.

Al hablar de estos niños, a menudo se confunden los términos de niño superdotado, con niño precoz o prodigio, cuando las diferencias son bien claras. Ya hemos dejado claro que es un niño superdotado, cuya principal característica es su superior capacidad intelectual, que les permite adquirir y fijar mayor cantidad de conocimientos durante más tiempo y con mayor facilidad que el resto de los niños de su edad, mientras que cuando hablamos de niños precoces, nos estamos refiriendo a aquellos niños que con una capacidad intelectual normal-alta aprenden los mismos conocimientos que sus compañeros aunque de forma más rápida, siendo su característica principal su facilidad para aprender. Ocasionalmente estos niños pueden destacar en un campo concreto como la música, el ajedrez, un determinado deporte, etc., son los llamados "niños prodigio", que como dice el dicho popular: "cuando dejan de ser niños, dejan de ser prodigios", pues al llegar a la adolescencia esa facilidad para el aprendizaje se va diluyendo hasta quedar al mismo nivel que la población propia de su edad.

Para finalizar, queremos recordar a todos los padres, ya tengan hijos superdotados o no, que es conveniente estimular la inteligencia del niño, pero bajo ningún concepto debe de ser forzada, pues podría ser la causa de posibles descompensaciones emocionales y psíquicas del menor. Resultará mucho más beneficioso fomentar su equilibrio afectivo así como la capacidad para resolver los problemas que van surgiendo en el devenir diario de la vida. Debemos recordar siempre que además de la inteligencia existen otros valores importantes, como la independencia o la autonomía personal, si queremos que estos pequeños genios lleguen a triunfar no solo en lo profesional, sino también en lo personal.

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