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Campañas de vacunación

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Los primeros años de la vida de un niño son decisivos para el desarrollo de su vida como adulto, por eso es muy importante que se le proteja de aquellas enfermedades que pueden causarle trastornos físicos y en ocasiones la muerte. Hay que prevenir las posibles enfermedades mediante la vacunación, que actúa aumentando las defensas del organismo. |
GRACIA ELVIRA / MUJERACTUAL
A continuación les ofrecemos las principales enfermedades para las que hay que actuar vacunando al niño desde edades muy tempranas.

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Enfermedad |
Síntomas |
Complicaciones |
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Difteria |
Fiebre, escalofríos, dolor de garganta, malestar general |
Dificultades respiratorias graves, insuficiencia cardiaca, parálisis nerviosa |
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Tétanos |
Dolor de cabeza, espasmos musculares especialmente en la mandíbula y el abdomen |
Grave afección del sistema nervioso central con posibilidad de asfixia y muerte |
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Tos ferina |
Tos violenta en accesos, seguida de un pito persistente durante semanas |
Puede desembocar en neumonía (pulmonía) especialmente en niños menores de un año |
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Poliomielitis |
Fiebre, dolor de cabeza y dolor de garganta. Si es la forma paralítica, produce rigidez en la nuca y la espalda, debilidad muscular y fuertes dolores |
En casos graves, puede provocar parálisis permanente, e incluso la muerte |
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Sarampión |
Fiebre, tos, conjuntivitis y exantema (erupción cutánea) |
Otitis, neumonía (pulmonía) y lesiones cerebrales (encefalitis) |
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Rubéola |
Fiebre poco alta, inflamación de los ganglios y exantema (erupción cutánea) |
En mujeres embarazadas, puede causar graves malformaciones en el feto |
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Parotiditis (Paperas) |
Dolor e inflamación de la parte final de la mandíbula |
En adolescentes y adultos puede provocar afecciones del sistema nervioso e inflamación de testículos, ovarios o páncreas. |
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Hepatitis por Virus B |
Fatiga excesiva, orina oscura y heces claras, en algunos casos ictericia (coloración amarillenta de la piel) |
En casos graves puede producir una hepatitis fulminante. A largo plazo también puede producir cirrosis hepática y/o cáncer de hígado. |
Si observa alguno de estos síntomas en su hijo o bien aún no ha estado vacunado contra estas enfermedades, consulte con su pediatra o médico de cabecera.
Las vacunas hay que administrarlas según la edad, pero hay que comenzar cuando el niño es aún un bebé y continuar hasta la edad de los 14 a 16 años en que se administrará la última, algunas de ellas hay que administrarlas en tres o cuatro ocasiones para que consigan su efecto pleno.
Vacunas a los 3, 5 y 7 meses de edad:
Difteria, tétanos, tos ferina y polio. Estas vacunas hay que suministrarlas, tres veces, tal como se indica, una a los 3 meses, otra a los 5 y la última de este periodo a los 7 meses.
Vacunas a los 15 meses:
Sarampión, rubeola y parotiditis.
Vacunas a los 18 meses:
Difteria, tétanos, tos ferina y polio.
Vacunas de los 4 a los 6 años:
Difteria, tetanos, polio.
Vacunas a los 11 años:
Sarampión, rubeola, parotiditis.
Vacunas a los 12 años:
Hepatitis B.
Vacunas de los 14 a los 16 años:
Difteria y tétanos.
Aunque esta referencia no sea única para todos los países, aquí se reflejan las principales enfermedades por las que hay que vacunar a un niño. Lo mejor es consultar los calendarios de vacunación impuestos por las autoridades sanitarias según el país de residencia y concretamente para los países de Sudamérica pueden hacerlo desde la web de la Organización Panamericana de la Salud, perteneciente a la O.M.S y que hace referencia al tema de vacunas e inmunización.
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