La lactancia es el periodo de tiempo en que el niño se alimenta casi o exclusivamente de leche, este periodo dura alrededor de ocho meses, aunque todo depende de las necesidades del bebé y de la madre. Influye que la madre no esté dispuesta, que deba volver en un corto tiempo al trabajo o que la leche materna no sea suficiente alimento para el niño.
Lactancia materna
La época de la lactancia generalmente se inicia dos días después del parto, que es cuando el pecho de la madre segrega un líquido amarillento, llamado "calostro", que es muy rico en vitaminas y proteínas. Al cuarto día se produce la llamada "subida de leche". La cantidad de leche que segrega la madre es de unos 600 a 800 cm3 diarios, es en ese momento cuando los pechos aumentan de volumen.
Es sabido que en el pasado, existía un porcentaje mucho más alto de mujeres que preferían dar el pecho a sus hijos, ya que podían permanecer mucho más tiempo al lado de ellos porque su trabajo en el campo o en las tareas del hogar, se lo permitía. Sin embargo hoy, con la incorporación de la mujer al mundo laboral, se dispone cada vez de menos tiempo para los hijos, y es por ese motivo que las mujeres deciden reducir el tiempo de lactancia.
Sin embargo, a pesar de que la mujer sigue trabajando fuera del hogar, hoy en día, se vuelve a la tendencia de basar la alimentación de los primeros meses del bebé en la leche materna. Las madres se dan cuenta que es beneficioso para el buen crecimiento del niño y además ellas se sienten a gusto con esta práctica.
Lactancia artificial
Pero no debemos olvidar que en la actualidad existe una variada gama de leches artificiales que son capaces de adaptarse a las necesidades del bebé, en sustitución de la leche materna. Las principales ventajas son que se puede tener controlada la cantidad de leche que toma el niño y que la leche no se ve nunca afectada por la posible ingestión de medicamentos por parte de la madre.
Es cierto que en este tipo de lactancia, la madre se sentirá mucho más libre, pues cualquier persona de la familia podrá sustituirla a la hora de darle el biberón al niño. Sin embargo, a la hora de elegir esta opción, se tendrán que tener en cuenta varias advertencias:
- Se debe consultar siempre al pediatra, que debe ser quien decida la leche y la cantidad indicada que debe suministrarse al bebé.
- Hay que preparar únicamente el biberón que va a tomar, antes de cada toma, sin ninguna antelación.
- La proporción de leche y agua deben ser siempre las indicadas, sin excederse en las dosis.
- Si el niño no se termina el biberón, se debe tirar la leche sobrante.
- No olvides escoger la tetina que más se adapte a las necesidades del niño, hay una amplia gama donde elegir.
- La esterilización del biberón es sumamente importante para prevenir posibles infecciones.
- Elige la leche que mejor se adapte a la edad del bebé.