Las causas por las que se tiene fiebre son diversas dado que la fiebre es un síntoma, un mecanismo de puesta en marcha por el organismo para defenderse contra los agentes externos (virus, bacterias) que lo atacan. |
Causas
Las causas por las que se tiene fiebre son diversas dado que la fiebre es un síntoma, un mecanismo de puesta en marcha por el organismo para defenderse contra los agentes externos (virus, bacterias) que lo atacan.
La fiebre la debemos controlar pero no nos ha de preocupar. Un simple catarro o resfriado puede provocarla pero a pesar de que resulte molesta generalmente no es perjudicial, aunque hay que mantenerla a raya porque a partir de cierto punto puede ser peligrosa.
No es lo mismo una temperatura de 37 grados en un bebé que en un niño de dos años porque los recién nacidos tienen una temperatura corporal más elevada. Por norma general, podemos decir que un niño tiene fiebre cuando el termómetro marca una temperatura superior a 37 grados y medio.
¿Cómo debe tomarse la temperatura?
El tiempo que tiene que estar el termómetro en el cuerpo del niño depende del termómetro que se utilice. Un termómetro de mercurio tradicional debe sujetarse unos dos minutos. Uno digital sube progresivamente y avisa cuando llega al límite y los termómetros que toman la temperatura en el oído lo hacen durante unos tres segundos.
Nunca se ha de tomar la temperatura cuando el niño llora ni cuando ha acabado de comer o beber algo caliente.
¿Cómo actuar?
Hay una serie de pautas a seguir cuando un niño tiene fiebre:
- En primer lugar, no se le debe tapar. Es un mito que hay con respecto a la fiebre del que nos tenemos que olvidar. Cuando un niño tiene fiebre no es aconsejable taparlo, es una conducta totalmente errónea intentar mantenerlo caliente o arroparlo exageradamente. Una persona con fiebre ha de perder calor y para favorecer el descenso de la temperatura debe destaparse por lo que conviene quitarle alguna prenda e incluso si la temperatura es muy elevada se puede desvestir del todo teniendo cuidado de no exponerle a corrientes de aire. Otra forma de bajar la temperatura es refrescarle los brazos y piernas con una esponja o paños húmedos.