Suscríbete gratis al boletín de Mujeractual

Conocer el embarazo

(página 3/3) ... viene de

Tercer trimestre
En el sétimo mes, las clases del denominado parto psico-profiláctico no deben suspenderse ni un solo día. El organismo, en esta etapa, se ha transformado considerablemente. Empieza a notarse sobremanera el tamaño del útero, lo que hace, en ocasiones, difícil encontrar una postura cómoda y adecuada para el descanso. En este sentido, es muy útil la práctica de algunos ejercicios de gimnasia que ayudan a corregir eficazmente las modificaciones (ortostáticas).

Durante este mes la piel de la embarazada sufre cambios, debidos a cambios hormonales. Empiezan a aparecer manchas de color del café con leche en la frente y en las mejillas. También hay un aumento de la pigmentación de los genitales externos. Ninguno de estos cambios es motivo de preocupación, ya que desaparecen por sí solos después del parto. Únicamente debe evitarse una exposición prolongada al sol. Dada la frecuencia de hiper-pigmentaciones y cloasma, son recomendables las cremas protectoras.

A estas alturas del embarazo el sistema urinario se ve especialmente alterado. En este caso, algunos médicos insisten en la necesidad de administrar antibióticos para evitar en la piel la onefritis aguda, aunque otros dicen que estas anomalías desaparecen entre la cuarta y sexta semanas después del parto. Ante la toxemia gravídica es fundamental vigilar la tensión arterial y observar con detalle la aparición de edemas, aunque la única forma de luchar contra ella radica en el esmerado control de las gestantes, es decir, en la profilaxis. También deben tenerse en cuenta los aumentos rápidos de peso y los análisis que indiquen la presencia de albúmina en la orina.

La importancia de la higiene durante el embarazo
El aumento de la secreción de las glándulas sudoríparas y sebáceas durante la gestación hace aconsejable los baños o preferentemente duchas hasta el mismo día del parto. Se harán con agua templada y jabón, frotando todo el cuerpo para estimular la circulación sanguínea de la piel. Se debe prestar atención al aseo del pezón, para desprender el calostro desecado, sobre todo en la segunda mitad del embarazo.

Los baños completos deben evitarse en las últimas semanas de la gestación por el riesgo de infección y sustituirlo por la ducha. No hay que olvidar que la mayor inestabilidad de la paciente en esta época hace más frecuentes las caídas. En los baños el agua no debe estar muy fría. Debe tenerse en cuenta la mayor frecuencia de lipotimias, por lo que es aconsejable que siempre esté la gestante acompañada para prestarle ayuda en caso necesario. Es particularmente importante la higiene dental, que se realiza con la limpieza adecuada (después de cada comida) y la colaboración y vigilancia del estomatólogo. Los genitales deben ser aseados una o dos veces diarias, pero sólo externamente.

El aumento de secreción, la leucorrea, se tratará en caso necesario de forma específica mediante control citológico. No deben nunca utilizarse las duchas o irrigaciones vaginales, que pueden modificar el pH vaginal, interfiriendo con su mecanismo de autodepuración y facilitando la vaginitis.

Otros consejos
El intestino debe evacuarse con regularidad. Para ello se recomienda dieta rica en residuos, vegetales y frutas frescas. Otras veces hay que recurrir a la ingesta de fibra o laxantes suaves.

Debe evitarse la permanencia de pie, durante largo tiempo sin moverse, ya que se favorece el edema y las varices.