Los embarazos en la adolescencia se producen por no emplear métodos anticonceptivos apropiados. Es la etapa de la vida más difícil de las personas. Empiezan a cambiar sus cuerpos y a conocerse de manera diferente y comienzan los primeros contactos o relaciones sexuales. En muchas ocasiones lo que comienza siendo casi un juego acaba con un bebé más en el mundo.
Los adolescentes se enfrentan al sexo sin apenas conocimiento de lo que este puede acarrear. Aunque hoy en día se ofrece mucha más educación sexual tanto desde el colegio, los institutos o desde la familia y cada vez parece que el sexo deja de ser un tema tabú, aún así todo no se puede controlar. Desde algunos medios de comunicación, como pueden ser las revistas para adolescentes o las series juveniles de televisión, a veces se presenta el sexo como algo atrayente y divertido pero sin hacer pensar a los jóvenes en cómo deben enfrentarse a él y en las consecuencias que este puede tener.
La utilización de métodos anticonceptivos es fundamental para evitar este tipo de embarazos no deseados. El uso del preservativo o de la píldora anticonceptiva son los dos métodos más fiables y recomendables.
Un estudio reciente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) sitúa a España con 18.000 embarazos anuales en menores de 19 años, colocándose así a la cabeza de los países de la Unión europea, por detrás de Reino Unido. Esta cifra es reveladora de la problemática que todavía existe con este tema. A pesar de existir más información y medios para evitarlo, los adolescentes siguen aventurándose en relaciones con riesgo y de cualquier manera.